La regulación del flujo de divisas para importaciones destinada a cuidar las reservas del Banco Central (BCRA) y la inestabilidad cambiaria impacta cada vez más en distintos rubros como la construcción, automotrices y proveedores del agro, entre otros, que limitan sus ventas ante la incertidumbre.
El 75% de las importaciones son insumos y bienes intermedios que luego se utilizan en distintos procesos productivos. A su vez, las restricciones que todavía existen para la producción de las empresas locales, ya sea por normas gubernamentales o por los cuidados que toman las propias empresas frente a la pandemia de COVID 19, hacen que incluso la producción local se vea golpeada, según consignó Infobae.
Celulares
La cantidad y variedad de modelos se ve restringida por la dificultad de importar y los problemas que tiene la industria local para producir.
“Los faltantes que se verifican hasta ahora en el comercio de celulares que provengan de Tierra del Fuego se debe a los nuevos cierres que hubo en la industria en las últimas semanas (21 días en Río Grande y 10 en Ushuaia). Por el momento no experimentamos restricciones a la importación de insumos, pero no lo descartamos para las próximas semanas”, explicó una fuente de la industria local a ese medio.
A esto se suma la incertidumbre de la comunicación A 7138 del Banco Central, publicada la semana pasada, y que modificó al régimen informativo de “Anticipo de operaciones cambiarias” para llevar el monto de las operaciones que deben ser reportadas de USD 500.000 a USD 50.000. “Pagos por debajo de ese umbral diario que no caigan en sectores protegidos con licencias no automáticas se cursan sin problemas, pero cuando los volúmenes son mayores la capacidad de las empresas para reponer stock se ve seriamente afectada”, explicó Infobae en su artículo.

Autos
“Un relevamiento hecho por nuestra institución a nivel país, muestra que pese al aumento en las ventas se está produciendo un amesetamiento en el mercado. No hay tantas consultas, tanto en los locales como vía online. Ese furor por la compra ha bajado sobre todo en el interior que era el que estaba traccionando. En contraposición el AMBA está volviendo, de apoco, a retomar el ritmo. Todo esto con la problemática que se agudiza a medida que pasan los meses por la falta de stocks en las agencias. Los mismos están en el límite y no hay reposición”, detalló Alberto Príncipe, presidente de la Cámara de Comercio Automotor en su informe sobre ventas de septiembre.

Autopartes y motopartes
Uno de los rubros más afectados es el de neumáticos, de los que existe producción nacional pero que no alcanza para cubrir todo el mercado interno.
“Trabajamos con venta limitada, mis proveedores nacionales me piden la plata, no me respetan precios, me venden al precio del día no al precio del día del pedido. En cuanto a las compras del exterior menos de USD 50.000 no hay problema para empresas chicas como la mía. La medida es mucho más complicada para quien maneja cifras grandes. Una transferencia de USD 500.000 tarda diez días y eso frena todo”, dijo un importador.

Insumos para el agro
Mediante un texto publicado en su cuenta de Twitter, el productor agropecuario del distrito bonaerense de Trenque Lauquen, Ignacio Kovarsky, comentó: “Se complica conseguir alambre, neumáticos, repuestos para el agro… en construcción cemento, hierro, aluminio, vidrio. No hay precio, no bajan. ¿Esperan devaluación? Se frenan rubros que hasta ahora son las que mas rápido mostraban una salida”.

Materiales de construcción
La llegada del dólar libre a los $170 también le puso un freno también a las ventas de materiales para la construcción. Dolarizado, el mercado inmobiliario suele volverse atractivo cuando la brecha cambiaria se amplia. El que tiene dólares en el colchón puede hacer buenas diferencias al comprar desde pozo al único sector que tiene costos en pesos pero se vende en divisas. Así, la brecha dispara la demanda y la actividad pero una inestabilidad importante también quita referencias de precios. Y agota los insumos disponibles.
En las últimas semanas, corralones e industrias admitieron problemas para la provisión de acero para construcción, ladrillos y otros insumos esenciales para la construcción.
