Un adolescente de 16 años que fue baleado en la cabeza por su hermano el lunes en Guaymallén, murió la tarde de este martes en el Hospital Central. Se trata de Facundo Ariel Herrera, quien permaneció más de 24 horas agonizando en el nosocomio capitalino.
Hasta allí llegó tras recibir el impacto de una bala calibre 22 en su frente, que salió desde una carabina que manipulaba su hermano en el interior de su vivienda de Los Corralitos. Según relató la familia de la víctima, se trató de un hecho meramente accidental.
Asimismo, las pruebas reunidas por los detectives que trabajan bajo las órdenes del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, arrojan que el joven, identificado como Miguel Alejandro Salanou (20), no tuvo intención de quitarle la vida a su hermano.
Pese a eso, se analiza si le puede caber algún tipo de imputación, más aún tras el deceso del menor.
El hecho ocurrió pasada la medianoche del lunes cuando Herrera se encontraba de visita en la casa de su hermano, en el barrio San Vicente II de Los Corralitos, quien reside junto a su pareja y su hijo.
En un momento, Salanou tenía el arma de fuego en sus manos y la activó “por error”, produciendo el disparo que le impactó en la cabeza al adolecente, que se encontraba cargando su celular a unos metros, según la reconstrucción que hicieron los pesquisas.
El chico fue llevado al Microhospital de Puente de Hierro, donde lo médicos lo revisaron y constataron que estaba grave. Por ese motivo, lo derivaron al centro asistencial de calle Alem de Ciudad, donde pereció este martes.
En tanto, en la escena del hecho se incautó la carabina desde la cual salió el disparo letal.
