Más de dos años y medio han pasado desde que la empresaria frutihortícola Norma Ethel Carleti Ferrari fue brutalmente asesinada en su casa de Tunuyán.
El caso generó interés nacional y no era para menos, ya que se trataba de una figura poderosa en el Valle de Uco y la provincia. Más aún fue la relevancia que tomó el caso tras la detención de su marido, el ex senador provincial radical Leonardo Hisa.
La víctima estaba atravesando un proceso de separación con su esposo, situación que había despertado un importante conflicto económico, debido a los negocios que llevaban en conjunto.
La hipótesis principal del caso sostiene que Hisa contrató casi una familia entera para concretar el asesinato de Norma: se trata de los Guerrero, quien trabajaban para la familia desde hace tiempo.

La causa tuvo todos los condimentos: varios cambios de fiscales, recusaciones a un juez, el audio de un acusado desde la cárcel admitiendo el hecho, la domiciliaria de Hisa y la detención y posterior liberación de integrantes de la familia Guerrero que finalmente no llegaron a juicio.
Justamente, se esperaba que el debate, que será por jurado popular, se realizara este año. Sin embargo, varios factores dilataron el proceso y hay incertidumbre sobre que pueda llevarse adelante en los próximos meses. Incluso, no descartan que deba hacerse en el primer semestre de 2021, cuando la causa ya alcance los tres años.
Ver también: Leonardo Hisa: “La muerte de Norma no me beneficia en nada”
Este viernes, la Justicia extendió la prisión preventiva para Hisa y los otros tres acusados: Juan Carlos Guerrero y sus hijos Alexis y Kevin, este último señalado como el autor de las 52 puñaladas que le quitaron la vida a la mujer.

En la audiencia, estuvo presente el fiscal del caso, Jorge Quiroga, quien junto al jefe de la Unidad Fiscal de Homicidios Fernando Guzzo están encarando en conjunto las audiencias preliminares, así como también estarán en el juicio.
Por parte de los defensores, en la sesión sólo se hizo presente el representante legal del padre de los Guerrero, quien se opuso a la prórroga de la medida de coerción. No obstante, el juez David Mangiafico, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, no hizo lugar al pedido del letrado.
Retrasos
Claramente, la pandemia global por el coronavirus forma parte de las razones por las cuales se dilató el último tramo que se encuentra el recorriendo el expediente del caso Carleti, antes de llegar al juicio.
La suspensión de actividades a comienzos de la cuarentena y la escasa cantidad de audiencias que se están realizando por estos días, han complicado aún más la situación.

A esto hay que sumarle que la causa ya había pasado por terreno pantanoso durante la instrucción, en la que no restaron planteos de nulidad, apelaciones y demás pedidos por parte de los defensores.
Incluso ahora, durante las audiencias preliminares al debate los representantes de los acusados hicieron uso del ya conocido recurso de inconstitucionalidad de los juicios por jurado, carta que ya se ha jugado más de una vez en casos similares, pero que no ha logrado más que retrasar aún más el proceso, explicaron fuentes consultadas del Ministerio Público.
Camino al sobreseimiento
Eber Guerrero es hijo de Juan Carlos. Junto a sus hermanos Kevin y Alexis, fueron los primeros detenidos a los pocos días del hecho. Pero siempre existieron dudas sobre su participación.
Al profundizarse la pesquisa, nunca se encontraron pruebas suficientes para probar que acompañó a sus dos hermanos el día que Carleti fue asesinada, tal como lo señalaba el expediente en un principio.
El menor de los Guerrero recuperó su libertad en la causa del crimen de la empresaria allá por junio de 2018.

En diferentes oportunidades la defensa solicitó su sobreseimiento, pero la Justicia se lo negó en un par de oportunidades considerando que aún no estaba totalmente descartada su participación.
Sin embargo, hace algunos meses fue el propio Ministerio Público el que solicitó que Eber sea sobreseído y quedé desvinculado del caso.
Más allá de eso, el joven se encuentra actualmente en la cárcel, debido a que en abril fue uno de los primeros condenados en la provincia por violación del artículo 205 del Código Penal, que castiga a quienes no respetan la cuarentena.
Le dieron una pena de seis meses de prisión, a cumplirse de manera efectiva, debido a que tenía condenas previas por maltratos a su ex novia y resistencia a la autoridad.
El crimen
El asesinato de Norma Carleti ocurrió la madrugada del lunes 5 de marzo de 2018 en el domicilio de calles República de Siria y Almirante Brown, en Tunuyán. Según la investigación, al menos, un sujeto ingresó a la casa y la sorprendió.
El agresor utilizó varios cuchillos de la cocina para acribillarla a puñaladas.
La hipótesis más fuerte sostiene que Leonardo Hisa, quien estaba en proceso de divorcio con la mujer, la mandó a matar y, para consumar el objetivo, le pagó a la familia Guerrero, cuyo padre trabajaba para él.

Por esa razón cayeron en la primera semana de pesquisa los hermanos Kevin, Alexis y Ever Guerrero, a los que se le sumaron semanas después su padre, Juan Carlos, y su madrastra, quien terminó sobreseída.
Los cinco sospechosos se encuentran imputados por el delito de homicidio agravado por el vínculo, por ser en contexto de violencia de género (femicidio) y por precio o promesa remuneratoria.
