Dos reclusos escaparon el viernes pasado de la cárcel del condado de Oklahoma, Estados Unidos, utilizando sábanas atadas para formar una soga y descender por el exterior del edificio desde su celda ubicada en el piso 12, informaron medios locales.
Uno de ellos, llamado José Hernández, se cayó o se tiró desde una altura de cuatro pisos y fue inmediatamente detenido por la policía. Su cómplice, Pablo Robledo, que estaba preso por robo y asesinato, sí logró salir del complejo penitenciario pero después de una intensa búsqueda fue recapturado.
Robledo, de 34 años, acusado de asesinato en primer grado, y su compañero de celda, Hernández, habían escapado rompiendo una ventana de la prisión, y descendieron utilizando las telas de las camas, según el portavoz de la cárcel, Mac Mullings.
Robledo fue captado por las cámaras de seguridad ubicadas en las afueras de la cárcel alrededor de las cinco y media de la mañana, y se logró su recaptura poco antes de las dos y media de la tarde del mismo viernes en un vecindario donde se sospecha que podrían vivir sus padres.

“Obviamente este hombre no tenía nada que perder, enfrentando cargos de homicidio en primer grado. Todavía me sorprende que haya podido escapar, pero nuestro trabajo es volverlo a encarcelar, y eso es lo que hemos hecho hoy”, dijo el mariscal estadounidense Johnny Kuhlman a Koco News 5.
Mientras tanto, Hernández sufrió una fractura en la pierna al caer o saltar de la cuerda improvisada desde el cuarto piso, fue encontrado y arrestado por la policía de la ciudad de Oklahoma, informó NBC.
