Con Mendoza atravesando cifras récords de coronavirus desde que comenzó la pandemia, el gobernador Rodolfo Suarez indicó este miércoles que existe preocupación por los encuentros en iglesias evangélicas, los cuales incluso habrían generado contagios.
“Vemos un gran cumplimiento en Mendoza, pero también muchos incumplimientos. Tienen que ver con juntadas de jóvenes, con lo que ha pasado en ciertos locales que han hecho fiestas clandestinas y también en algunos templos evangélicos donde no se ha cumplido la normativa y ha habido casos”, aseguró el mandatario.
Desde Salud, sin embargo, no se tiene identificado un clúster específicamente relacionado a encuentros religiosos que rompan los protocolos. Tampoco en los municipios de Mendoza donde hay más templos protestantes inscriptos se ha detectado una cantidad importante de reuniones clandestinas.
Según el Registro Nacional de Cultos, existen más de 700 lugares de culto en de esta rama del cristianismo en Mendoza, la mayoría de ellos en Guaymallén (116) y San Rafael (110). El decreto 763 permite los encuentros religiosos en la provincia con una concurrencia máxima al 25% de ocupación del lugar habilitado y con un máximo de 30 personas.
Javier Massó, director de Comercio, Industria e Inspección General de Guaymallén, informó que no hay ningún templo sancionado por incumplimientos. “Tenemos muchas denuncias o reclamos de vecinos, por lo que reforzamos los controles. Es llamativa la cantidad de reclamos, pero hasta ahora no hay ninguna multa o lugar que no esté en condiciones”, afirmó. En este departamento del Gran Mendoza las iglesias están entre los principales lugares de inspección.
La principal iglesia evangélica de San Rafael, Tabernáculo de Vida y Paz, mantiene una práctica que comenzó en el principio de la cuarentena: la “autoiglesia”, donde los feligreses asisten en sus vehículos particulares y escuchan las predicaciones desde ahí para no incumplir con las normas de la cuarentena. Desde la municipalidad informaron que no han tenido registros de contagios o infracciones relacionadas a cultos de este credo.
En Las Heras, con 59 iglesias evangélicas, no se han detectado inconvenientes. Mientras que desde Fiscalización y Control de Godoy Cruz, con otras 59 congregaciones, informaron que sólo tuvieron dos situaciones vinculadas a sus reuniones: una el primer domingo en el que entró en vigencia el decreto (a mediados de junio) porque se superó el factor ocupacional y otra la semana pasada, en la que un asistente estacionó su vehículo en el puente de un vecino, pero dentro del establecimiento no se encontraron infracciones.
“No somos el problema”
Las declaraciones tomaron por sorpresa a referentes evangélicos en la provincia, quienes mostraron “preocupación” luego de que Suarez los señalara entre los principales incumplidores.
Desde la Cámara Regional de Pastores de Mendoza (Credep) ya habían emitido un comunicado en el que recomendaban reducir la cantidad de cultos, extremar los cuidados de distanciamiento social y permitir la asistencia sólo de las personas que están menos expuestas a la circulación de COVID 19 en sus lugares de trabajo.
“No tenemos notificación o aviso de ninguna iglesia que se haya cerrado. Las actas que conocemos son de personal que se presentó por denuncias de vecinos cuando ven movimiento, pero ninguna por no haber estado cumpliendo”, aseguró Pablo Prieto, vocero de la entidad.
Prieto incluso sostuvo que los pastores se encuentran “en permanente contacto” con el Ministerio de Seguridad para esta a disposición en caso de conocer que existen infracciones. “Los protocolos se están siguiendo al pie de la letra. Hasta acá no hemos tenido tampoco iglesias cerradas por contacto estrecho o nexo epidemiológico, gracias a Dios”, sostuvo el vocero.
En la mesa de diálogo que se conformó entre iglesias debido a la situación que generó la pandemia también mencionaron que se alertaron por las declaraciones del gobernador, ya que no tienen novedad de casos vinculados a sus reuniones.
Fabián Ruiz, pastor principal de la Iglesia de la Alameda, señaló que se toman precauciones aún más allá del decreto que los habilita a congregarse. “Hay iglesias que en actitud solidaria decidimos no hacer encuentros presenciales porque disponemos de la posibilidad de llegar a las personas de manera online. En los lugares donde no está esa opción, no conocemos de ningún caso de sanción o contagio”, explicó.
“Si el gobernador realmente tiene información de esto, somos todo oídos para colaborar y que no se repita. Tenemos el compromiso de colaborar. Las iglesias evangélicas estamos cumpliendo un rol fundamental, conteniendo a la comunidad, llevando alimentos; de ninguna manera es un problema, al contrario: es buena parte de la solución a lo que estamos viviendo”, agregó Ruiz.
