En medio de la pandemia, la provincia de Mendoza está desplegando sus estrategias para combatir el coronavirus. Más allá de las medidas adoptadas, el gobierno provincial cuenta con un Plan B para implementar en caso de tener que descomprimir hospitales si los contagiados siguen en aumento.
El ojo está puesto en los casos positivos que son asintomáticos y que ocupan camas en los nosocomios. La idea es que esas personas con COVID 19 sean aisladas en hoteles, para que, de ese modo haya mayor disponibilidad de espacio que permita el correcto funcionamiento del sistema sanitario provincial.
La idea se ha implementado en países europeos en lo que denominan “fase de desescalada”, donde se acondicionaron otros espacios para recibir casos positivos que se encuentren en buen estado de salud. También otro ejemplo de esto se dio en Río Negro, donde utilizaron alojamientos privados para albergar a pacientes con síntomas leves.
En Mendoza, esta medida se piensa teniendo en cuenta que en este momento hay 155 personas internadas y ninguno de los enfermos se encuentra en terapia intensiva. Además, desde el Ministerio de Salud informaron que el 94% de los pacientes positivos atraviesan la enfermedad de una manera “leve a moderada”. Solamente el 17% estuvo en terapia intensiva y 10 de ellos fallecieron.
Qué negocian los hoteleros
Desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA), Fernando Babera, se refirió a esta alternativa.
“Los hoteles han sido parte importante de la barrera del coronavirus. Algunos hoteleros están dispuestos a recibir a los asintomáticos porque están prácticamente fundidos, no es una opción que se descarte”, explicó Barbera.
Sin embargo, los empresarios hoteleros están solicitando algunos cambios en la licitación. Con este tipo de pacientes, el hotel quedaría bloqueado. Desde AEHGA señalan que como mínimo la provincia les pagaría 10 habitaciones.
“Por ejemplo, en un hotel con 50 habitaciones, te aseguran el pago de 10. Con el hotel bloqueado no resulta muy atractivo. Es por eso que buscamos que el Ministerio de Salud alquile los hoteles a medida que se van llenando”, explicó Barbera.
Protocolos
En cuanto a los protocolos que deben aplicar los alojamientos para recibir los pacientes, Barbera aseguró que están “bien hechos”, ya que se evita el contacto del paciente con el personal del hotel.
En el caso de las mucamas, no tienen que ingresar a la habitación, ya que esa limpieza la realizaría el mismo huésped que está en buen estado de salud. Mientras que las sábanas se lavarán en otros establecimientos donde serán correctamente desinfectadas.
“Al paciente se le deja un kit de limpieza y se encarga de higienizar su propia habitación”, explicó Barbera.
