La Cámara de Diputados aprobó una declaración en la que se solicita al Gobierno de Mendoza gestione con la Nación que se implemente en la provincia un certificado de inmunidad para pacientes recuperados de coronavirus.
La idea es que el permiso sirva para circular libremente, sin verse afectados por las restriccciones implementadas durante la cuarentena. Según explicó la diputada Hebe Casado, autora del proyecto, “los pacientes recuperados de COVID 19 ya no son factor de contagio, por lo que pueden reanudar sus actividades sociales y económicas“.
A modo de ejemplo, Casado señaló que esta es una medida que se baraja en distintos países, como ocurre en Europa y Norteamérica. “Es importante destacar que los certificados basados en la inmunidad no violan la igualdad de trato porque los factores utilizados para otorgar una licencia no son discriminatorios, como la raza o la religión, sino que se basan en evidencia objetiva y muy relevante“, sostuvo la autora de la iniciativa.
De este modo, quienes aprueben el test de anticuerpos IgG o IgM/IgA para COVID 19, podrían solicitar un certificado intransferible para circular y trabajar libremente en todo el territorio nacional.

Quien se opuso a la declaración fue el diputado Eduardo Martínez Guerra. “Con el virus SARS CoV- 2 solo hay incertidumbre. No hay evidencia científica que nos diga que un recuperado de COVID 19 no pueda volver a contagiar. Las pruebas para detectar anticuerpos no tienen la exactitud que se requiere, por los falsos positivos, y es muy pronto para conocer la duración de la inmunidad”, aseguró el legislador.
A principios de junio se generó un debate similar en el Congreso, cuando diputados de la Coalición Cívica y el PRO presentaron un proyecto de ley para instaurar este “pasaporte”.
La declaración
