El brote de contagios a partir del caso 98 puso en alerta a las autoridades, quienes trabajan para controlar la situación, intentando detectar a los contactos estrechos de los contagiados y evitar la propagación del virus. Este miércoles continuaron con las tareas de desinfección y se testeó a los vecinos de Luzuriaga, en un intento por llevar tranquilidad a los habitantes de la zona.

El movimiento en la calle Castelli, a metros del carril Sarmiento, fue intenso. Funcionarios municipales y del Ministerio de Salud se desplazaron por las inmediaciones para testear puerta por puerta a los vecinos y descartar nuevos casos de coronavirus.

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“Estamos desinfectando todos los barrios desde que comenzó la pandemia, pero exhaustivamente lo hemos hecho desde el sábado en estos barrios de Luzuriaga, justamente donde ha surgido el caso positivo”, indicó a El Sol, la coordinadora del Comité de Emergencia Sanitaria Departamental, Fernanda Lacoste.

Según contó la funcionaria, además de ayudar con la desinfección, el objetivo de la medida es acompañar a las autoridades provinciales y llegar a los vecinos “brindando tranquilidad, informando. También vamos a llegar con materiales sanitizantes y para la limpieza de sus hogares”.

Si bien las tareas están enfocadas en el distrito de Luzuriaga, Lacoste resaltó que es probable que también las lleven a cabo en Coquimbito.

Los testeos y la desinfección están vinculados al caso del empleado de 37 años de una bodega maipucina que presuntamente violó la cuarentena al participar de reuniones cuando aún no estaban permitidas, disparando así una cadena de contagio entre sus contactos estrechos -10 hasta el momento- entre compañeros de trabajo y amigos.

“Está todo relacionado con el caso 98. En realidad estamos trabajando en pandemia así, siempre hemos estado en territorio, pero ahora se va a abordar de otra manera”, agregó Lacoste.

El temor de los vecinos

Los vecinos de la zona de Luzuriaga están consternados ante la situación. Viviana, quien trabaja en un kiosco de la calle Castelli, se mostró muy agradecida por las tareas y los controles que se están llevando a cabo. Sin embargo, lamentó que “hay muchos audios y mensajes donde se habla mal de Luzuriaga y eso nos perjudica. Dicen: ‘no vayan a comprar a los comercios’. Espero que investiguen y se termine esto rápido para poder continuar”.

Por su parte, Corina Quiroga, presidenta de la Unión vecinal del barrio Juan Castelli, sostuvo que llamó en reiteradas oportunidades para pedir las desinfecciones. 

Y lamentó: “En qué cabeza cabe juntarse más de diez personas y de distintos barrios, ahora yo tengo que empezar de cero la cuarentena. Nos cuidamos por completo y pasa esto”.

Los comercios que cerraron por los casos de COVID 19

La funcionaria también se refirió a los dos comercios que cerraron sus puertas de manera preventiva -una pizzería en Luzuriaga y una cervecería en la cabecera departamental- luego de que dos empleados resultaran positivos tras haber estado en contacto con el trabajador vitivinícola. 

“El nexo epidemiológico es muy importante porque mientras más rápido y certero menos contagios habrán. En ese sentido se ha actuado rápido y los comerciantes han actuado muy bien, incluso lo hicieron de oficio antes de que el ministerio ordenara algunas situaciones. Han trabajado coordinadamente con el ministerio y eso es muy importante”, resaltó.

Además hizo hincapié en la importancia de cumplir con los protocolos y agregó que se está haciendo el seguimiento de las declaraciones juradas de los locales gastronómicos.