Aunque en un principio se pensaba que el coronavirus había aparecido en China a fines del año pasado, cada vez son más las voces que afirman que el COVID-19 llevaba en el mundo mucho más tiempo. La última en defender esta teoría ha sido nada menos que la prestigiosa Harvard Medical School.

A través de un estudio dirigido por el doctor John Brownstein, la Harvard Medical School concluyó que el coronavirus pudo haber afectado a China algunos meses antes de lo que se sospechaba. Lo hizo tras analizar imágenes de satélite comerciales que marcaron un intenso aumento en el tráfico vehicular en las afueras de los hospitales de Wuhan entre septiembre y octubre de 2019, junto con un aumento en las búsquedas en Internet de síntomas compatibles con el virus.

Según explicó Browstein a ABC News, el equipo de investigadores utilizó técnicas similares a las de las agencias de inteligencia y analizó imágenes de satélite comerciales. Aunque la evidencia es circunstancial, el estudio aportó datos importantes en la búsqueda del origen del COVID-19.

Algo sucedía en octubre. Claramente, hubo un cierto nivel de interrupción social que tuvo lugar mucho antes de lo que se identificó como el comienzo de la pandemia del nuevo coronavirus”, dijo Brownstein.

Después de analizar más de 350 imágenes satélite tomadas en los últimos dos años, Harvard afirma que en el Hospital Tianyou de Wuhan el número de vehículos estacionados se incrementó durante octubre de 2019 un 67% respecto a la misma época del año anterior. El estudio resalta que en otros hospitales, incluso, ese aumento llega hasta el 90%.

Además, según el informe, el incremento a finales del mes de agosto de las búsquedas en Internet sobre la tos y la diarrea, dos de los síntomas del virus, reflejan el COVID-19 podría estar circulando en Wuhan mucho antes de que se conociera el primer caso en el mercado de Huanan.