Un día después de que Estados Unidos, el mayor financiador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) retirara sus aportes a la entidad, el segundo mayor donante, la Fundación Bill y Melinda Gates, informó que aumentará su contribución a la batalla contra la pandemia, hasta los 250 millones de dólares.

Esta contribución se dividirá entre diferentes iniciativas y entidades, entre ellas la propia OMS.

“Es lícito que se cuiden los intereses y necesidades nacionales y que los Gobiernos no descuiden a sus propios ciudadanos; pero ahora todos necesitamos poner en común los esfuerzos globales y unirnos para afrontar esta crisis”, sostuvo Mark Suzman, director ejecutivo de la organización filantrópica.

En declaraciones posteriores a Reuters, Melinda Gates fue más allá: “Dejar de financiar a la OMS no tiene absolutamente ningún sentido durante una pandemia. Necesitamos una respuesta coordinada global. Cuando estás en una crisis como esta, todo está en juego. Es un gesto muy peligroso”.

La financiación de la OMS proviene de los aportes presupuestarios de Gobiernos, entidades privadas y fundaciones donantes. Estas cantidades se dividen en cuotas fijas y en aportaciones voluntarias, según explica el sitio de la entidad.

Estados Unidos contribuyó con cerca de 900 millones de dólares en el presupuesto de 2018-2019, lo que supone aproximadamente una quinta parte del total de 4.400 millones de dólares para esos años. Es el principal contribuyente con un 14,6% de sus fondos. La Fundación Gates aporta el 9,8% (530 millones).