Nueve de los casos confirmados de coronavirus en la provincia permanecen internados en el Hospital Central, entre ellos una médica de la institución que se contagió a través de la atención a los pacientes. El estado de salud de la profesional es bueno, al igual que el del resto de los aislados.
Según explicó el director del Hospital Central, Ariel Herrera, por el centro asistencial público pasaron 32 casos sospechosos y 9 de ellos fueron confirmados. Actualmente, hay cuatro médicos internados en ese nosocomio: dos turistas que casualmente desempeñan dicha profesión, un galeno de otro organismo de la provincia y la trabajadora del plantel.
“Estamos hablando de un virus de alta contagiosidad, ella cuenta con un nexo epidemiológico que es que atendía a los pacientes positivos en la sala de clínica médica”, detalló Herrera.

Para evitar la propagación del virus entre los médicos, el director del Central explicó que se trabaja por grupos para que los profesionales no se crucen entre sí y en periodos de 14 días. Al respecto dijo que la médica contagiada había estado trabajando y se encontraba en el periodo de descanso.
“Justamente el positivo salta en el aislamiento y la contagiosidad se da las 48 horas antes de los síntomas. O sea, no tuvimos que aislar a ninguno de nuestros profesionales porque ella ya estaba aislada”, resaltó.
Con respecto al estado de los pacientes en general sostuvo que los que están en el área de clínica médica están “prácticamente asintomáticos”, por lo que al permanecer aislados y sin contacto puede generar que no se sientan bien o encerrados.
“Se les hace el apoyo con salud mental, tanto a ellos como a los profesionales, pero no están bien porque se sienten muy bien. No tienen esta noción de que están enfermos. Al estar bien decís: ‘¿qué hago?’, te aburrís y está la angustia que les genera el miedo a esta enfermedad”, explicó Herrera.
Y agregó: “La gran mayoría lo pasa como un resfrío común y hay un grupo importante que es asintomático, que no se enteran que tuvieron la enfermedad”.
La atención en el Central
De las 370 camas que posee la institución, actualmente la ocupación es de 150 plazas. Según Herrera el cambio en el centro asistencial se produjo hace cerca de un mes cuando se dividieron dos sectores, uno para pacientes con patologías respiratorias y sospechosos o confirmados de COVID y el área del hospital que funciona con normalidad.
El área aislada la comprende el quinto piso del centro asistencial donde funciona clínica médica y actualmente disponen de 100 camas para coronavirus. El otro es terapia intensiva que funciona en el edificio nuevo, inaugurado a fines de 2019.

El Central posee habitualmente 37 camas críticas y, a raíz de la pandemia, habilitaron seis nuevas plazas y aseguraron que “están listas otras 20 más”.
En caso de crisis sostuvieron que el área crítica puede expandirse hasta 100 plazas más además de las casi 40 originales.
Herrera explicó que hoy poseen todo tipo de insumos. Sin embargo, resaltó que se trata de una situación dinámica y, que en caso de “un estallido como el que ha pasado en otros países, estamos complicados. Por eso estamos stockeando todo tipo de insumos pensando en un escenario muchísimo peor y catastrófico”.
Casos sospechosos
Al hacer referencia a qué casos se consideran sospechosos por coronavirus, el director del Central resaltó a aquellos que ingresan con patologías respiratorias y agregó que el dinamismo de la situación implicará que “cuando llegue el momento en que se compruebe que hay circulación comunitaria, cualquier paciente y por cualquier sintomatología va a ser sospechoso”.
A su vez, sostuvo que la llegada del invierno afectará en este caso a raíz del crecimiento de las patologías estacionales respiratorias por lo que esperan que se incremente el caso de sospechosos.
Si bien reconoció que es esperable que se dé la transmisión comunitaria en algún momento, negó que ocurra actualmente y resaltó que los testeos realizados en el Hospital no les permiten sospechar hoy esta situación.
Con respecto a los protocolos, el funcionario explicó que los han revisado y se han cumplido. Aunque reconoció que, a pesar de esto, “puede fallar”.
“La medicina es así, está demostrado que a veces estas cosas suceden. Una mínima falla estamos hablando”, dijo y ejemplificó que el uso del barbijo puede no ser útil si la persona no sabe ponerlo o sacarlo correctamente.
“Tenemos actos reflejos que por ahí hacen que nos toquemos la cara o las gafas, pequeños errores que son imperceptibles y que obviamente que termina complicándonos”, concluyó.
