Las ventas en los supermercados de Mendoza durante el mes de agosto fueron un 29,2% superior al mismo periodo de 2017, según informó el Indec. A su vez, la inflación interanual, a nivel provincial, en ese periodo fue del 35,8%. Lo que implica que ante el contexto inflacionario actual, el consumo en estos centros de compra disminuyó. La coyuntura económica influenció los cambios de comportamientos de los compradores, dejando un poco de lado las compras diarias en los supermercados, apostando por los mayoristas y anticipando compras aún a costa de endeudarse, por temor a que los precios se disparen.
En ese sentido, el economista y asesor del Ministerio de Economía de Mendoza, Sebastián Laza destacó que en agosto “las ventas reales en los shopping de Mendoza cayeron 4,5% y en supermercado minorista mendocinos cayeron 2,1%. Por su parte, en los supermercados mayorista que relevamos aumentó 13,4%”.
Según la previsión de Laza, esto demuestra que muchos mendocinos están cambiando sus hábitos de consumo al realizar las compras en este tipo de centros.
“El marco general es recesivo, caen las ventas. Los supermercados se siguen llevando gran parte de la torta de mercado de consumo de los mendocinos, eso está claro y que caigan los supermercados significa que se están resintiendo. El fenómeno de los mayoristas matiza, de alguna forma, este fenómeno de caída de ventas en Mendoza, porque está creciendo a tasas muy altas el consumo en mayoristas”, agregó el asesor del Ministerio de Economía, en ese sentido.
Por su parte, el sociólogo Javier Elizondo destacó que al no actualizarse los salarios de acuerdo al aumento de los precios, la retracción en los supermercados se verá al menos hasta fin de año, debido a que “va a seguir habiendo inflación y las distintas paritarias no van a ir actualizándose como corresponde. Esa caída se va a profundizar”.
En lo que respecta al comportamiento de los consumidores ante el contexto económico actual, el economista José Vargas explicó que agosto “ya se empezó a notar la aceleración más rápida del dólar. Esto hizo que mucha gente quisiera stockearse más rápido por temor a los posibles aumentos futuros” y agregó en ese sentido: “La familia suponía que a los 15 días o cuando cobrara el próximo sueldo iban a poder comprar un poco menos y que además los precios iban a estar más altos, que es lo que terminó ocurriendo”.
En ese sentido, el economista Sergio Papi destacó que “este año ha habido una aceleración muy importante de la inflación, sobre todo en los últimos meses, eso modifica el comportamiento de la gente. Si puede anticipar compras lo hace, aún a riesgo de endeudarse”.
En ese sentido, Papi explicó que esta anticipación por parte de las familias se lleva a cabo “aunque no tengan dinero, salen a comprar ya, incluso la azúcar, la harina. Saben que la semana que viene, el mes que viene, va a valer más. Aunque implique sacrificar cierto endeudamiento que es lo que no se debería hacer hoy”.
Los rubros con mayor impacto
Según la Encuesta de Supermercados del Indec, entre los rubros que registraron un mayor impacto sobre el total de las ventas en los supermercados mendocinos, se destaca almacén (36,45%), artículos de limpieza y perfumería (13,49%), carnes (13,15%) y bebidas (10%). Solo estos cuatro rubros representan más del 70% de la facturación de estos comercios.

Si bien los supermercados pertenecen a un sector donde el consumo no va a disminuir por la naturaleza del mismo, las familias están adoptando una tendencia de realizar compras más inteligentes a fin de cuidar el bolsillo.
Con respecto a otras formas de adquirir los bienes necesarios para la familia, Vargas destacó que “el consumidor es más selectivo, disminuye la compra diaria en el supermercado y se vuelca a otros centros de compra mayorista, mercado cooperativo, compra comunitaria. Está dejando de lado el supermercado, es una tendencia que particularmente al sector le preocupa”.
Ante la situación que atraviesan actualmente los supermercados, el economista hizo hincapié en que desde el sector apuntan a descuentos, bonificaciones y promociones especiales cada vez más fuertes, como así también alianzas con distintas entidades a fin de captar al consumidor. “Ahora es 4×2 en un producto, ya no es más 2×1”, enfatizó.
Medios de pago
Con respecto a los medios de pago utilizados en estos comercios por los argentinos, el Indec destacó que el 34,9% de los compradores utilizó efectivo, el 32,8% tarjetas de crédito, un 25,7% débito y el 6,5% restante otros medios, tales como vales, cuponeras y ticket canasta, entre otros.
Con respecto a la utilización de las tarjetas de crédito, el informe detalló que se realizaron pagos por un total de 12.968.722 miles de pesos. En comparación con agosto de 2017, el uso de estos plásticos registró un incremento del 28,3%.
Ante la utilización de este medio de pago para hacer frente a las compras de los supermercados, Papi destacó que la gente “está muy endeudada, empiezan a utilizar la tarjeta en el supermercado y tratar de pagar en cuotas”. Sin embargo, explicó que esta no es una tendencia que se haya dado en los últimos meses, sino que ocurre desde hace al menos un año.
En ese sentido, el sociólogo Elizondo destacó que “las personas comienzan a prescindir de efectivo para las cosas más urgentes y utilizan la tarjeta para poder financiar todo aquello que les es permitido. El problema es que con el tema de las tasas altas del Banco Central, la financiación de los sistemas de pagos electrónicos se encarecen, muchos no les prestan atención y al final termina saliendo más caro el pago con tarjeta, sobre todo si se hace en cuotas”.
