Hablan todo el tiempo del sushi que pidió el primer paciente con coronavirus para tapar que tanto él como todos los que vinieron después entraron lo más pancho por Ezeiza soplándose los mocos con la declaración jurada pero claro obviamente esto fue para encubrir que el Ministro de Salud afirmó la imposibilidad de que el virus nos afectase porque es verano y China está lejos y se habló de esto para disimular que el día del discurso de apertura de las sesiones legislativas las calles del congreso estaban más vacías que las del mercado de Wuhan, bien al lado del puesto de sopa de murciélagos y es claro que con eso quisieron ocultar que en la asamblea legislativa los partidarios del Gobierno Coso aplaudieron a rabiar el proyecto Pro Huerta, la misma idea por lo cual masacraron a Susana Giménez cuando dijo que sería bueno que cada uno tirase unas semillitas de lechuga en el patio del fondo lo que, o bien pone ciertamente en duda la temeraria Afirmación Coso de que estaríamos frente a un “Gobierno de Científicos” o bien estaría mostrando que Susana es mucho más inteligente de lo que aseguran y deberían darle la dirección del CONICET siguiendo con los nombramientos de gente no especializada en las áreas que menos conocen, como ocurrió con el productor teatral que coso en Aerolíneas, la antropóloga que teoriza sororidad y género en Seguridad, la señora de coso que se sienta en el sillón de Aysa o el condenado a 6 meses de prisión sin título secundario que se refugia en ACUMAR y así tapar que el discurso del Gobierno Coso en el Congreso fue una mentira descomunal: mintió el Presidente cuando dijo que en el gobierno anterior “el narcomenudeo se expandió y la cantidad de drogas secuestrada bajó”, cuando dijo que ordenaba desclasificar documentos de la AMIA que ya fueron desclasificados, cuando dijo que relanzaría la línea telefónica para atención de casos de violencia de género, línea que hasta 2019 elevó sus llamados en 50%, cuando dijo que se había suspendido la identificación de los muertos en Malvinas, cuando dijo que las empresas públicas aumentaron su déficit siendo que las transferencias corrientes a empresas públicas pasaron del 1% del PBI en 2015 a 0,6 en 2019, cuando dijo que hubo falta de mantenimiento en la estructura ferroviaria aunque las cifras digan otra cosa: en 2015 los corredores de los trenes San Martín, Urquiza y Belgrano transportaron 2,5 millones de toneladas y terminaron 2019 transportando 6, 5 millones más las mejoras en trenes metropolitanos y un detalle: no hubo frenos vetustos que dejasen 52 muertos como en 2012 y eso que el discurso comenzó con el presidente diciendo “En la Argentina de hoy la palabra se ha devaluado peligrosamente”, “nunca midieron el daño que con la mentira le causaban al sistema democrático”, se agradece que haya sido tan claro con los ejemplos, aunque todas estas palabras devaluadas, se sabe, intentaron tapar el papelón de Fernández Coso al no viajar a la asunción del presidente uruguayo Lacalle Pou, donde tenía que mostrar lazos de respeto y cooperación con un país hermano, en un encuentro al que podía llegar en media hora de helicóptero y donde podría además haber conversado con el presidente de Brasil, nuestro mayor socio, quien ya pidió encontrarse con su colega argentino hace meses sin conseguir respuesta porque coso, sólo le mandaron un embajador que no era embajador y a Massa que como todo el mundo sabe, es coso desde su más tierna infancia y así disimularon que en los primeros dos meses de 2020 el déficit con Brasil fue de 225 millones de dólares comparado con los primeros dos meses de 2019, sumado a la evidente irresponsabilidad y desprecio por Uruguay que mostró la foto que Alberto Coso Fernández de Kirchner se sacó con Marcos Ominami, el chileno fundador del grupo de Puebla y sindicado por muchos como el cerebro organizador detrás de los destrozos en Chile y con Eduardo Valdez, la pata del Vaticano en el Desaguisado Coso que gobierna el país, en un partido de fútbol a la hora en que debería haber estado en Montevideo mostrando respeto por la vida cívica de Uruguay, partido en el que Argentino Juniors, el club de los amores de Fernández Coso perdió 2 a 0 porque el Presidente usa ideas de Susana Giménez pero no trae suerte como Mirtha Legrand y con ese resultado escondieron la alegría del canciller Felipe Solá por ser enviado a Montevideo, por fin una ciudad donde puede pedir una gaseosa sin tener que usar intérprete y así y todo no desaprovechó la oportunidad para mostrar su torpeza al declarar nada diplomáticamente que “el presidente de Brasil sólo quería una foto” y con esto callar que en tres meses de Gobierno Coso el único visitante extranjero que llegó al país fue el coronavirus que no será verde pero al menos es un brote y que no se notara que a los líos autoinventados con Uruguay y Brasil se sumó la rusticidad de F. Coso validando una noticia falsa que decía que el prestigioso MIT estadounidense afirmaba que Evo Morales había ganado limpiamente las elecciones en Bolivia porque peleados con Chile, Bolivia, Uruguay y Brasil y ninguneando a Paraguay ¿qué puede salir mal?, todo mientras que las tomas de tierras fiscales se convierten con anuencia estatal en villas miserias más rápidamente que Ricardito A. en coso (usar el apellido sería una falta de respeto) y las agencias de viaje pierden decenas de miles de fuentes de trabajo por el I.M.S (Impuesto Solidario a las Cachetadas) que sumó poco a las arcas nacionales pero calmó la adolescente fiebre ideológica de un Gobierno Coso que cree que no salir del país es una virtud porque somos argentinos con los cuatro climas y coso y que aspiró con esto a que nos olvidáramos que la recaudación fiscal viene en baja porque los impuestos que no se pueden pagar, no se pueden pagar y que el Presidente F. Coso necesita endilgarle a los empresarios el peso de una inflación que no cesa en un país que no para de emitir dinero y despilfarrar déficit fiscal en planes sin plan ni control, en fidelizar intelectuales lamiéndoles el ego y la billetera, sobreactuar sororidad selectiva, tejer redes de acomodados y demagogia y que es justamente eso y la falta de cualquier plan económico lo que tiene al país paralizado, sin ningún atisbo de inversión, destruyendo el potencial energético y al campo en pie de guerra, a los jóvenes profesionales yéndose al extranjero, a las empresas frenando cualquier inversión o yéndose también, a la venta de cemento y el asfalto en caída a pique con la obra pública paralizada y a YPF bajando su valor desde el precio más bajo de la semana pasada, todo para esconder que a falta de qué poner en la heladera están sacando de la galera enemigos y culpables, buscando en la justicia, el periodismo no complaciente, los productores agropecuarios, los bonistas o los supermercados que no ponen en la góndola más visible el producto Pindonga o Cuchuflito (o todo lo contrario porque todavía no se sabe qué cosa apoyan) para disimular que el riesgo país superó los 2500 puntos, Chubut está en llamas porque los estatales no cobraron enero aún, Jujuy está en llamas por el golpe de estado a la justicia que el PJ barrunta cometer, Santa Fe, Tucumán y el conurbano bonaerense están en llamas por la inseguridad, Santa Cruz está en llamas por el despido masivo de maestros, la educación está en llamas con más de medio país con problemas para dar clases, la justicia está en llamas por el intento de cooptación y los medios están en llamas porque a los rugbiers le sirvieron la sopa casi sin cabellos de ángel y en realidad, amigos, todos, todos sabemos que el afán de sepultar una noticia con cortinas de humo, inflar temas menores para ocupar espacio y que no se hable de lo importante es una causa perdida porque bien percibimos que lo que se pretende omitir es algo que todos tenemos claro, muy claro, una simple y brutal verdad indisimulable, el elefante en medio de la sala: lo que rige la vida social, política, cultural y económica del país, y ya lo sabemos, y ya lo sufrimos, es algo tan menor, dañino y mezquino que es increíble que millones de argentinos lleguemos a este infierno simplemente para cumplir la pretensión desesperada por lograr el objetivo principal de este programa de gobierno, la impunidad de Cristina Fernández de Kirchner.
El elefante en medio de la sala
Tomá aire y mantené la respiración… hasta el punto final.
