Durante su gira europea, el ex presidente de Brasil Lula da Silva fue reconocido como “ciudadano de honor” en París, debido a “su defensa de los derechos humanos y su encarcelamiento”, según declaró la alcaldesa de la capital francesa, Anne Hidalgo.
El expresidente dijo haber sido víctima de una serie de mentiras que le mantuvieron 580 días en prisión, de los 8 años a los que fue condenado, y aseguró que pese a sus 74 años se encuentra “con las fuerzas de 30”: “Estoy más motivado que nunca para reconquistar la democracia en nuestro país”, dijo.
Hidalgo reveló que fue Rousseff quien le pidió una acción en favor de la liberación de Lula y que enseguida pensó en esta distinción, que desde su creación en 2001 se ha concedido a menos de 200 personalidades.

La alcaldesa socialista, en plena campaña para su reelección en las municipales del 15 y el 22 de marzo, destacó “el legado del Partido de los Trabajadores en favor de la igualdad en Brasil” y denunció que su objetivo quedó truncado por la llegada de Bolsonaro al poder.
Lula participará en un mitin electoral de Hidalgo, acompañado de Rousseff y de Haddad, en su primera visita de la gira europea que de París le llevará también a Ginebra y a Berlín.

En Ginebra, Lula participará el próximo día 6 en un encuentro con representantes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), órgano que reúne a más de 340 iglesias en más de 120 países, donde abordará el tema de la desigualdad social.
Su viaje a Europa acabará en Berlín, donde se reunirá con líderes políticos y representantes del movimiento sindical alemán, además de participar en un acto público en defensa de la democracia en Brasil.
Un grand merci à @LulaOficial pour ce soutien à Paris. J’ai été émue en l’écoutant ce soir, je pensais à mon grand-père, républicain espagnol. La force transmise par ma famille est celle de considérer que l’injustice doit être combattue. pic.twitter.com/nZuRwTfzyl
— Anne Hidalgo (@Anne_Hidalgo) March 2, 2020
