El INDEC difundió un informe que indica que en Mendoza se registró un incremento del 30,3% en las ventas totales en supermercados, con respecto a junio del 2017. Aunque especialistas creen que será difícil que se sostenga este crecimiento y destacan los cambios de conductas de las familias al momento de hacer las compras.

La venta en los supermercados mendocinos para junio de este año fue de $1.952.416. Los rubros que registraron un mayor impacto sobre ese total son almacén (35,5%), carnes (13,01%), artículos de limpieza y perfumería (12,1%) y bebidas (10,1%).

Consultado con respecto a este informe, el economista Sebastián Laza coincide con los datos publicados por el organismo nacional y destacó: “A junio todavía no se sentía el enfriamiento de la economía ni el impacto de la devaluación en las ventas. Acá en Mendoza veníamos viendo un muy buen movimiento en junio y julio en shoppings, centros de compras en genera y en supermercados, pero especialmente en centros de compras”.

Laza explicó que esta información confirma que, hasta la fecha de referencia del informe, “no se sentía fuerte la crisis. De hecho, en el Gobierno de la provincia, el segundo trimestre en Mendoza da crecimiento en general, tomando un promedio ponderado de todos los sectores, da que la economía creció 3 puntos porcentuales en forma interanual”.

Por su parte, el economista José Vargas destaca que el rubro de alimentos y bebidas es el más sensible a la inflación. Las constantes subas en el precio de los combustibles de las últimas semanas “tiene un impacto en ese rubro en particular por el tema de los fletes, por el peso que tiene dentro de la cadena de comercialización”.

Para el sociólogo Javier Elizondo los índices publicados por el Indec para el mes de junio “no se van a repetir en lo que queda del año” y agregó que se está produciendo una “desaceleración del consumo por un incremento bastante acelerado de los precios”.

El rol del supermercado

“Mendoza tiene mayor cantidad de tickets a nivel nacional y por montos menores. Significa que utilizan el supermercado como almacén de barrio. Es un lugar bastante sensible porque cuando notas menos gente es porque el consumo está cayendo. La nuestra es una sociedad donde el supermercado está instalado como el lugar donde podes comprar lo mensual, como en todo el país, como también lo diario”, explicó Elizondo.

Los rubros vinculados al mantenimiento de las necesidades básicas de los miembros de una familia hacen que ésta pueda prescindir de adquirirlos. Sin embargo, Vargas destaca que, comienzan a migrar según la pérdida de porcentaje de compra de los salarios. “Empiezan a jugar un poco con los distintos rubros, consumen más alimentos, almacén, menos bebidas y productos de limpieza. El impacto más notorio se da en las bebidas”.

Ante la necesidad de adquirir bienes necesarios, como es el caso de las carnes, panificados, lácteos, frutas y verduras, las familias “dejan de lado o estiran más la compra de otros rubros. Bebidas es uno de los casos más notorios. Limpieza y perfumería, también”, destacó Vargas.

Con respecto al consumo de los artículos de perfumería, más allá de buscar segundas o terceras marcas para ahorrar, los encargados de las compras familiares intentan hacer rendir el sueldo relegando productos personales por más familiares, en envases grandes o por packs, como es el caso de desodorante, shampoo o acondicionador.

A su vez, con respecto a la limpieza, se vuelcan a los productos sueltos o a la compra comunitaria, relegando el individual en el supermercado.

“Todos los rubros suben en el nivel de facturación. Uno se pregunta cómo es posible, si venden menos, por qué aumenta la facturación. Por la inflación, porque los precios suben más rápido de lo que sube la cantidad de venta”, finalizó Vargas.

Con respecto al comportamiento de los consumidores, el sociólogo destacó que “en la medida que se restringe el ingreso, las personas tratan de tomar decisiones más pensadas. De ser necesario adelantan consumo y si no lo es, lo retrasan hasta saber qué decisión pueden tomar”.

El crecimiento del rubro electrónicos

A nivel nacional, según el informe publicado por el Indec, en junio el rubro electrónicos y artículos para el hogar creció un 87,3% con respecto al mismo periodo de 2017. Elizondo destacó que esta valoración se debe a las promociones y al consumo durante el Mundial.

“Se produce un aumento de la facturación dentro del supermercado, pero lo que el informe no menciona son las ofertas por el Mundial y que parte de ese crecimiento se explica por esta situación puntual”, agregó el sociólogo.

Siguiendo esta línea, la encuesta de comercios de electrodomésticos y artículos para el hogar para el segundo trimestre de este año, publicada días atrás por el Indec indica que el rubro “Televisores, video y fotografía” creció un 164% con respecto a 2017.