La acordada de la Suprema Corte para dotar de más personal a los tribunales de Familia y de Paz generó un abierto reclamo en el Poder Judicial por parte del fuero afectado, el civil. Y no es para nada usual que magistrados se estén movilizando en función de las decisión que toman los supremos en aras de optimizar la planta de personal. Hasta el momento, los principales integrantes del Poder Judicial han entrado en pocas polémicas sobre su función de cara a la sociedad. Una de ellas fue la indexación de sus haberes, lo que abrió un frente de batalla con el Ejecutivo en su momento, que costó cerrar. Pero esto arroja aspectos significativos de los conflictos en nuestra sociedad, así como también en la carga laboral de los jueces.
El crecimiento en el ingreso de causas en los tribunales de Familia es una muestra. La falta de jueces para dar solución a estas demandas es otro aspecto del funcionamiento, donde los recursos suelen ser escasos y hay que aprovecharlos bien sin desmerecer los derechos laborales ni las últimas reformas implementadas. Porque en el fondo, lo que no puede perderse de vista es garantizar el servicio de justicia.