La cuarentena y las restricciones se incrementaron en China y en el mundo para tratar de controlar la epidemia de neumonía viral que ha dejado al menos 563 muertos y se ha extendido por una veintena de países, se informó este jueves.

Las autoridades de Salud elevaron la cifra de contagios a 28.018, la mayoría en la provincia de Wuhan, donde existía una “severa” falta de camas, “equipo y material” y se reconoció que los médicos están desbordados. En tanto, las medidas de confinamiento se intensifican en varias urbes de la provincia de Zhejiang (este) a varias centenas de kilómetros de Wuhan, decretaron nuevas restricciones a los desplazamientos.

En Hangzhou, una metrópolis tecnológica y turística, a unos 150 km al suroeste de Shanghái, solo se autoriza la salida de una persona por vivienda cada dos días para buscar provisiones.

“¡Por favor no salgan!, ¡no salgan!, ¡no salgan!”, lanzaba en Hangzhou un altavoz que instaba a usar mascarillas, lavarse las manos regularmente e informar de cualquier persona de Hubei, ante el temor de que infecten a otros.

En Zhumadian, Henan, provincia limítrofe con Hubei, solo puede salir a la calle una persona por vivienda cada cinco días y se han prometido compensaciones económicas a aquellos que denuncien a las personas procedentes de Hubei.

Wuhan, cuyo sistema de salud está desbordado, otro hospital abrirá pronto sus puertas, mientas que otros ocho edificios estaban siendo transformados para recibir a enfermos.