A pocos días de cumplirse cuatro meses de modificación del Código de Convivencia Ciudadana de la Ciudad de Mendoza, donde se estableció la prohibición de los trapitos en las áreas donde no rige el estacionamiento medido, aún se detectan casos de personas que continúan realizando esta actividad. En los últimos cuatro meses se aplicaron 100 multas por incumplir la normativa.

El secretario de Seguridad Ciudadana, Raúl Levrino, aseguró que no hay trapitos en la Ciudad de Mendoza, aunque reconoció la presencia de “casos aislados” y explicó que “en los puntos neurálgicos como Arístides Villanueva o el barrio Bombal ya no se registran. Puede plantearse el caso aislado un fin de semana, por la noche, en la zona del microcentro, por ejemplo”.

Sin embargo, destacó que sí hay limpiavidrios en la Costanera, zona límite entre Capital y Guaymallén. Para poder regular esta situación, desde el Municipio se reforzó la vigilancia, colocando  móvil en el nudo vial y otro que recorre la mano Oeste de la avenida para realizar controles permanentes.

Según explicó el funcionario capitalino, con el fin de poder localizar a las personas que aún persisten con la actividad, “hacemos operativos las 24 horas con denuncias que llegan por el 911 o a través de los vecinos, como es el caso de los Preventores”.

Desde que se implementaron las modificaciones al Código de Convivencia Ciudadana, publicado el pasado 05 de abril en el Boletín Oficial hasta la fecha, la Municipalidad de Mendoza multó a 100 personas que estaban desarrollando la tarea ilegalmente.

En estos casos, desde el municipio decomisan los elementos vinculados, como chalecos o baldes, por ejemplo, de forma inmediata y se aplica la multa correspondiente que tiene un valor de $1335 (500 unidades tributarias). Si ocurre una situación de desobediencia a la autoridad en el cese de la actividad, se traslada además a la persona a la comisaría. Sobre el total de los procedimientos, hay 17 acciones judicializadas. “En caso de la negativa al cese o por agresión a la autoridad”, explicó Levrino.

Con respecto al cobro de las multas, el funcionario destacó que se le aclara al sancionado “que se trata de una deuda que tiene con la Municipalidad y que va a tener que abonarla en forma voluntaria o por vía de apremio”.

Si bien disminuyó considerablemente la cantidad de trapitos en las calles de la Capital, es de destacar que esa actividad constituía la fuente laboral de muchas personas que actualmente no pueden llevarla a cabo. Con respecto a esto, Levrino explicó que en diciembre de 2017 se realizó un relevamiento con el fin de incluirlos en un programa de reinserción y capacitación laboral.

Este censo arrojó un total de 237 trapitos en la Ciudad de Mendoza (incluidos los que ya se desempeñan en el estacionamiento medido). Sobre ese total, 193 fueron entrevistados para el programa de capacitación, ingresando 71 al estacionamiento medido. Por su parte, otras 86 personas realizaron entrevistas y se les está buscando una salida laboral, 20 ya consiguieron trabajo y los restantes se capacitan en oficios de jardinería y albañilería, explicó Levrino.

Uno de los trapitos que aún persiste

Nahuel es uno de los trapitos que aún intenta subsistir en las calles de Mendoza, tiene 27 años y realiza esta actividad desde hace una década. Hace poco más de 10 días, fue sorprendido por personal municipal mientras realizaba esta actividad, como consecuencia recibió una multa.

“Lo único que quiero es trabajar, cuando me dijeron que no podía lavar, no lo hice más, pero después tampoco podía cuidar coches. Tengo dos nenes y lo único que quiero es poder llevar la comida a mi casa”, explicó el joven.

Sostiene además que su única aspiración es poder “conseguir la credencial, ser tarjetero legalmente, para seguir trabajando”.

Si bien reconoce que está realizando una actividad ilegal, asegura que no exige un determinado canon por el cuidado de los vehículos, y que las personas le dan lo que consideran. “Soy consciente de que no se puede, pero a la vez estoy trabajando y no creo que trabajar sea algo malo”, reflexionó.

Con respecto a la multa impuesta por el Municipio dijo que “no sabe” como va a abonarla al no tener una fuente laboral, pero que “en cuanto junte nos pesos, sé que la voy a tener que pagar”.

La ordenanza

La modificación del Código de Convivencia Ciudadana de la Ciudad de Mendoza fue establecida a través de la Ordenanza N°3943, del 3 de abril pasado y publicada dos días después en el Boletín Oficial.  

A través de esta medida se establece: “En las calles o avenidas en que no se encuentre implementado el Sistema de Estacionamiento Medido de la Ciudad de Mendoza, nadie podrá exigir ni pretender el cobro en dinero o especie, ni actividad alguna, a las personas que estacionen sus vehículos o moto vehículos, ni por su cuidado”.

Esta ordenanza contempla además “un programa de capacitación y reinserción laboral destinado a las personas que realizan la actividad de cuidado informal no autorizado de vehículos en la Ciudad de Mendoza, previo censo de las mismas”. Establece que el Ejecutivo municipal dispondrá de una partida presupuestaria para “fomentar, que empresas privadas contraten a las personas individualizadas como hacedoras de esta actividad, pudiendo abonar parte del sueldo a empresas que acepten emplearlos. El importe que se abone a la empresa, será por un periodo de hasta tres (3) meses y por una suma equivalente a 2.000 UTM (dos mil unidades tributarias municipales), mensuales por cada persona contratada, debiendo luego la primera hacerse cargo del salario del empleado íntegramente”.