Digan lo que digan los dioses del consumo y los coleccionistas de fortunas y bienes materiales, lo único que tenemos en esta vida es el tiempo. Por eso, aquellas cosas o situaciones que nos hacen perder el tiempo nos están haciendo perder lo más importante que tenemos. Quisiera que los expertos en estadísticas hicieran una evaluación de cuántas horas de vida perdemos en las salas de espera de los médicos,en las colas de los bancos, en las paradas de los micros.

    ¿Cómo hacen para devolvernos ese tiempo de vida? Sin embargo, nosotros mismos perdemos el tiempo, a veces lastimosamente, cometiendo errores u olvidos que consumen un tiempo de vida en repararlos. Son segundos pero suman minutos al cabo de cada día y días al cabo de cada año.Perdemos segundos valiosos cuando se nos cae una moneda, nos agachamos a levantarla y no lo logramos, otra vez lo intentamos y no lo logramos; cuando no encontramos la llave de casa, cuando nos ponemos los zapatos y/o zapatillas de parado y con los cordones anudados y no entran.

    Perdemos valiosos segundos sacándo el celofán a los discos nuevos; también tratando de abrir las tapas a rosca de algunos tetras; cuando se te cae la carpeta que tenía hojas sueltas adentro. Son muchas las maneras que tenemos para perder trocitos de vida, que podrían ser ocupados en otros menesteres que no sean tan pavos.Mejor termino la nota aquí, a ver si todavía alguien deduce que leer una nota humorística en un diario también es una pérdida de tiempo.