El escándalo que generó el festejo de graduación de Tomás Vidal, el alumno de la Universidad Siglo 21 en Córdoba que se vistió de víctima de femicidio y que fue sancionado con la anulación de su tesis, además de que deberá cursar una materia de Género y Diversidad, repercutió en todo el país por la conducta del joven y por la contundencia de la pena.

En Mendoza, la mayoría de las universidades públicas y privadas admitieron que no cuentan en su reglamento general con un régimen de sanciones que permita la quita de título como sucedió con en esa casa de estudios. Si bien sostuvieron que la acción de Vidal fue repudiable, consideraron que el castigo establecido está en un gris y que sería ilegal, por lo que el egresado podría pedir un amparo y ganarlo.

Desde la Universidad de Mendoza, Roxana Martínez, del Programa de Responsabilidad Social Universitaria afirmó que el tema de “las recibidas es cultural” y representa un verdadero problema. Sobre todo, porque sus estudiantes celebran en el Parque San Martín, en las inmediaciones de la cancha de Independiente Rivadavia, ensuciando y ocasionando severos inconvenientes en el espacio verde donde se cortan la ropa, se manchan con pintura y se arrojan huevo y harina.

Reconoció que el descontrol es tal, que años atrás uno de los estudiantes tuvo que ser internado luego de que se desangrara en el campus cuando lo cortaron con un cutter. A esto, se sumó un caso de lesión de córneas (queratitis severa) cuando le tiraron violeta de genciana, entre otras cosas para teñir a una joven en 2018.

No existen mecanismos legales para sancionar a un reciente egresado en la (Universidad) de Mendoza. Hemos intentado de todo, pero nada funcionó. Igual, no se le puede retener el título y la legislación argentina impide que se pueda anular una mesa”, cuestionó Martínez y señaló que el cordobés “podría apelar”.

En cuanto a la Universidad Nacional de Cuyo, Claudia García, decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales detalló que el estatuto de esta unidad académica data de 1949 y ha quedado “viejo” y genera dificultades a la hora de la toma de decisiones.

No nos ha servido cuando hemos tenido que aplicar sanciones por copia o robo de título, por ejemplo. Hemos tenido que resolverlo en los consejos directivos, en el Consejo Superior o en investigaciones sumarias”, dijo.

Si bien cada facultad tiene su normativa interna y no se han registrado hechos similares a los de Córdoba, analizó que si el hecho hubiera ocurrido en la UNCuyo sería muy difícil anular una tesis de carrera, pero sería el directivo quien tenga que tomar cartas en el asunto y decidir si se le aplica algún castigo.

“Rindió y aprobó la materia final y después de ese acto tuvo esa manifestación, aquí no se podría hacer demasiado. Pero evidentemente la del Siglo 21 tiene una normativa que contemple esta pena”, explicó García.

El régimen disciplinario de la Universidad Siglo 21 abarca a todos los alumnos desde su inscripción hasta su titulación y/o egreso. Establece como infracción grave, cualquier manifestación en forma verbal o por escrito, a través de redes sociales de la Universidad y/o cualquier otro medio, que implique un agravio al buen nombre y al honor de la casa de estudios. Así como también situaciones que generen desorden en el ámbito de la Universidad y afecten el desarrollo de la vida universitaria.

De esta forma, el alumno puede recibir un apercibimiento y se aplicará de manera accesoria la calificación cero en la actividad correspondiente y la condición de libre en la asignatura que corresponda.

Según informó la rectora, María Belén Mendé, a distintos medios de Córdoba, la actitud fue evaluada como una infracción grave. Por eso, al estudiante le anularon la tesis de su carrera. “Tiene que tener una sanción. Vamos a llevar a que repruebe el seminario final, lo vuelva a cursar, y que curse una materia de Género y Diversidad”, anunció Mendé en Noticiero Doce. 

La Universidad no permitirá ninguna manifestación ni comportamiento que atente contra las mujeres, la igualdad de derechos, la pacífica convivencia entre los ciudadanos y el respeto a las diferencias.

— Universidad Siglo 21 (@LaSiglo21) 17 de diciembre de 2019

Juliana Bernardo, médica y coordinadora del Protocolo de casos de violencia de género o discriminación de género de la Universidad Tecnológica Nacional hizo hincapié en que “hasta los presos tienen derecho a la formación universitaria y obtener un título” y que el rechazo a estas acciones deben ser abordados desde la capacitación y no vulnerando derechos.

Igualmente, estimó que “cada caso es particular y que se debería analizar de qué se va a recibir, cuáles serían sus funciones y la magnitud del caso”, el cual tendría que ser analizado por el asesor letrado de la UTN.

“Para la gente, pareciera que la formación no es suficiente, pero es necesaria para prevenir y crear conciencia de la magnitud de estas actitudes discriminatorias y de violencia de género”, dijo Bernardo y explicó que la casa de estudios está haciendo énfasis en las capacitaciones con la Ley Micaela de todo el claustro y el alumnado.

Por su parte, Oscar Cerutti, Secretario General Universidad del Aconcagua reflexionó que “una vez que las notas están asentadas, y más una tesis, en los libros de acta de examen no se pueden tocar así no más. Estas actas son instrumentos públicos no son de las universidades”.

Y agregó: “Se puede hacer una denuncia por discriminación y hacer intervenir la justicia. O hacer un sumario en la casa de estudio, pero la parte académica no se puede tocar. Es cierto que este chico fue un desubicado total pero si los profesores ya firmaron el aprobado es muy complejo modificarlo. Seguro pedirá un amparo y lo va a ganar”.

Medidas para frenar las recibidas desenfrenadas

La Universidad de Mendoza creó el programa “Recibida responsable” que incentiva medidas que frenen el accionar de los alumnos en los festejos. Les ofrecen canjear los huevos y la harina- que son donados al Banco de Alimentos- por polvo de colores.

“En un festejo se han tirado hasta 3 maples, lo que representa un plato de comida para 90 chicos. Con un huevo y 100 gramos de harina se puede hacer una buena porción de fideos”, calculó  Martínez.

Por su parte, las diferentes unidades académicas de la UNCuyo tienen su “egresómetro” donde los graduados puedan celebrar en un ámbito controlado. Al igual que en la Universidad Aconcagua, que cuenta con la Plazoleta del graduado.

“Todos estamos creando conciencia para que todo ese alimento que se tira sobre el alumno sea donado a un barrio vulnerable”, comentó Cerutti.

Rcs 681 2018 Regimen Disciplinario Vigente Universidad Siglo 21