Casi veinte años han pasado desde la primera vez que la Asociación Voluntarios de Mendoza (AVOME), una entidad conformada por voluntarios que vela por el derecho de los niños, puso en marcha el programa Familias Temporarias. Miles de niños fueron acogidos por familias comprometidas y hoy esas familias buscan más brazos que abracen.

Por ello han impulsado, por primera vez, una charla en la que reflejarán su experiencia y brindarán sus testimonios como Familias Temporarias. La cita es este viernes a las 20 en Gualberto Godoy 1.501, Dorrego (Guaymallén).

La actividad insta a que sean más las familias que formen parte del programa y le den la oportunidad a esos niños a encontrar un hogar temporario, donde abunde el amor y el cariño. Se trata de pequeños de entre 0 y 10 años que, por diferentes motivos, se encuentran apartados de su seno familiar.

“La intención es evitar la institucionalización y que puedan transitar este tiempo de espera acompañados, contenidos y amados por una familia. Oficiamos de puente en esta historia ya que no es adopción. Los chicos permanecen un tiempo determinados con las familias temporarias y luego son restituidos a sus hogares de origen (muy pocas veces, casi ninguna) o a su nueva familia adoptiva”, contó María Eugenia, la mamá que integra una de las familias temporarias.

Historias que llenan el alma

La de María Eugenia es una historia particular. La mujer, oriunda de Córdoba, hace un año y medio reside en Mendoza. Está casada y tiene tres hijos cuyas edades son 13, 14 y 17. Durante este tiempo ya han pasado por su hogar cuatro niños, ninguno de ellos superó los seis meses de permanencia. 

“Primero recibimos a un niño de 2 años y medio, luego a uno de diez meses (que permaneció 27 días), otro de 10 meses y estuvo cuatro meses en casa y, actualmente, tenemos a uno de un año y dos meses. Con todos hemos vivido experiencias diferentes y al principio es muy duro porque hay que curarlos emocionalmente. Vienen carentes de todo tipo de estimulación y con ausencia de mucho amor”, contó Eugenia.

“Tomar la decisión fue muy importante para nosotros como familia. Tenemos la vida armada con mi marido y mis hijos, sin embargo, aceptamos el desafío porque nuestro propósito siempre fue ayudar al otro. La gente que no pasa por nuestra situación no lo entiende, pero siempre les explicamos que nosotros no devolvemos a los menores sino que lo entregamos para que alcancen una vida mejor”, comentó la mujer.

La duda que siempre surge es cómo hacen estas personas para no encariñarse con los pequeños, sobre todo si se tiene en cuenta que el Programa no contempla la posibilidad de adopción. “Si uno no se encariña con esos pequeños significa que el proceso no funcionó, sin embargo, esos chicos no son nuestros, nos los apropiamos  para sanarlos emocionalmente y les enseñamos que sí existe el amor y el cariño, en definitiva, el cariño, algo que nunca sintieron”.

Las Familias Temporarias una vez que se cumple el proceso deben entregar el pequeño a la familia que lo adoptará (en el mayor de los casos) o a su familia de origen.

“Muy pocas veces los chicos son restituidos a su núcleo central, por lo general, los chicos son adoptados. Uno de cada diez niños es restituido y eso gracias al buen trabajo judicial que se hace en la provincia”, comentó Eugenia.

Frente a esto, Belén Canafoglia, directora de Cuidados Alternativos de la Dinaf, manifestó que en la actualidad son 525 los niños que se encuentran institucionalizados, de ellos, unos 300 son derivados al Programa de Avome que tiene un convenio de Gestión Asociada con la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.

“Mientras el menor está con la familia temporaria lo que se hace es ver cómo avanza el proceso con su familia de origen. En caso de una familia que tiene problemas de adicciones se hace un seguimiento y se controla si cumple con el tratamiento pautado y demás, en caso de que eso no ocurra y luego de agotarse todas las instancias se inicia la adopción”, comentó la funcionaria.

Mientras esto ocurre, las familias temporarias siguen velando por la integridad de los menores. “El balance que saco de mi experiencia es más que positivo si se tiene en cuenta que los resultados alcanzados con los menores es impresionante. Se van de los hogares sabiendo lo que es el amor de familia, el amor de un hogar. Entregamos a los niños sanos emocionalmente, eso no tiene precio”, culminó la mujer.

“Cuando se van me pasa un tren por el alma”

Guillermo es otro de los padres que decidió, junto a su mujer Mariana y sus mellizas de 9 años, ingresar en el Programa de Familias temporarias. Lo hizo porque necesitaban ayudar a alguien con nombre y apellido y, a la vez, hacerles ver a sus hijas que viven con dignidad que muchas personas no tienen esa chance.

“Gracias a Dios mis hijas comen cuatro veces al día, tienen obra social, se educan en un buen colegio, en fin, viven bien y, frente a eso y con la necesidad de que aprendan que existe otra realidad, les planteamos con mi mujer la existencia de este programa. Una vez que lo maduraron lo aceptaron y llegó el primer bebé a casa”, comentó Guillermo.

El niño tenía 5 meses y se fue del hogar cuando tenía un año y un mes. “Fue una experiencia maravillosa y cuando se fue sentí que un tren me pasó por el alma. Se fue y nos quedamos sin nada. Lo hablamos mucho como familia, las niñas quedaron dolidas pero entendimos que nuestra función es dar amor y dejar cunas vacías en el hogar”, comentó.

Pasó el tiempo y la familia se vuelve a plantear la posibilidad de cuidar a un bebé y, tras alcanzar consenso con las nenas, llegó una niña de 9 meses. “Hace dos meses está en casa y pasaremos juntos la Navidad y, seguramente, celebraremos su primer año en casa también. Mis hijas están fascinadas y todos tenemos mucho amor para dar. Entendimos que no podemos hacernos cargo del pasado de los menores ni de su futuro pero sí de hacerles vivir un hermoso presente”, culminó.

Requisitos para ser parte del Programa

El objetivo del programa es que la familia cuide y acompañe por un tiempo determinado al menor. Para mayor información se pueden contactar a través del Facebook: Familia temporaria o bien al teléfono 4281149.

Y los requisitos para formar parte del Programa son: 

  • Experiencia o conocimientos sobre el trato con niños y/ niñas (no es necesario tener hijos/as)
  • Tener tiempo para el cuidado de un niño/niña
  • Creatividad, flexibilidad, solidaridad
  • No tener deseos de adoptar.