El titular de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada, (Coninagro), Carlos Iannizzotto expresó que el agro recibió la noticia del incremento de las alícuotas a la exportación como un balde de agua fría, porque ellos esperaban que haya diálogo con el flamante presidente Alberto Fernández y no, “una medida unilateral y sin explicaciones”.

El mendocino indicó que por estos momentos, el sector atraviesa una etapa crítica para trabajar y generar las divisas que pretende atraer el mandatario del PJ con esta medida.

Por otro lado, Iannizzotto consideró que si el Estado tiene la preocupación de reactivar la economía, “lo tiene que hacer con una mirada integral”.

La estimación es que este año se van a liquidar 5.000 millones de dólares.

Ver también: El Gobierno aumentó por decreto las retenciones al campo

La decisión que llegó por un decreto y que fue dado a conocer este sábado, se produjo a días del pedido de reunión de los productores con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra.

Con respecto al perfil de Basterra, desde el sector lo ven con buenos ojos porque es “una persona avezada de la economía familiar”.

Ante la consulta de qué esperaban qué surgiera de esa audiencia, el dirigente rural expresó: “Seguimos desde Coninagro con toda la intención de dialogar y razonar el problema argentino que es muy grave. Lo tenemos que resolver entre el sector público y privado con diálogo, con argumentos, con ideas, con números y no con una lapicera detrás de un escritorio“.

Los reclamos del sector 

Las distintas organizaciones vinculadas al campo pidieron a este nuevo gobierno que “haya una estabilidad que permita un desarrollo de aquí a los próximos 15 años”.

Otro de los puntos es que haya líneas de crédito y un régimen tributario de acuerdo con los ciclos agrícolas.

En cuanto a las expectativas para el nuevo ciclo que comienza en la Argentina, advirtió: “La prioridad es la situación de hambre y vulnerabilidad que existe en Argentina. Es fundamental que en el Congreso se consolide esta política agroindustrial alimentaria argentina en leyes como la de semillas, la de suelos y la de economías regionales”.