El enviado especial de Donald Trump a la asunción de Alberto Fernández, Mauricio Claver-Carone, se fue antes de lo pautado de la Argentina, molesto por la presencia del ministro de Comunicación de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, quien figura con prohibición de entrada a la Argentina y a otros países.
Claver-Carone tampoco asistió a la ceremonia de traspaso de mando en el Congreso. También se molestó por la visita del ecuatoriano Rafael Correa, con pedidos de prisión preventiva en su país, y por los planes del nuevo gobierno de Fernández de asilar en Argentina al boliviano Evo Morales, que está ahora en Cuba, a la espera de un posible retorno a Sudamérica.
El propio Claver-Carone confirmó a Clarín que transmitió su disgusto y el mensaje suyo y de Trump al nuevo secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz.
“Desafortunadamente, debido a unas invitaciones y a algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano.No voy a tener las reuniones de trabajo que tenía programadas para mañana”, informó Claver-Carone, principal asesor de Trump para el Hemisferio Occidental, y por lo tanto para esta región.
De todas maneras, al Congreso sí asistió el secretario de Salud, Alexis Azar, quien saludó a Fernández.
[ATENCION] | 🇺🇸 El director del Consejo Nacional de EEUU., para el Hemisferio Occidental, Mauricio Claver-Carone explica que vienen sanciones más severas y el tiempo de la vía pacífica se está acabando. Y muchos del círculo de Maduro pueden terminar en una cárcel de los EEUU. pic.twitter.com/Tt6E89BMcw
— Maihen (@MaihenH) September 6, 2019
El funcionario de Trump destacó que el gobierno de Fernández no le informó a Washington sobre la presencia de funcionarios del régimen de Maduro que permanecen bajo el esquema de sanciones internacionales, y que son cuestiones más que sensibles en la alianza entre Estados Unidos y la Argentina.
“Jorge Rodríguez y Maduro no le traen ningún beneficio a la Argentina, Evo Morales no le traen ningún beneficio a la Argentina. Rafael Correa no le trae ningún beneficio a la Argentina. Son cuestiones al revés. Le quitan beneficio a la Argentina, y desenfocan lo que debe ser la prioridad de Argentina, que es el bienestar del país, y como pueden trabajar bilateralmente con nosotros y con otros aliados”, cerró.
