Una joven pareja de novios fue asaltada en el barrio porteño de Barracas por delincuentes que la llevaron en su auto hasta la casa del muchacho, en Avellaneda, y la liberaron tras robarle dinero y golpearla, informaron ayer fuentes policiales y familiares. Saúl, padre del muchacho, y la policía revelaron a Télam que el caso comenzó el lunes cerca de las 22.30, cuando Cristian (24), llevó a su novia, Marina (23), a su casa de Barracas, en la zona sur de Capital Federal.

    “Cuando llegaron al cruce de las avenidas Montes de Oca y Martín García pararon junto al cordón en su Peugeot 206. En ese momento apareció un Ford K, del cual bajaron dos tipos armados que los amenazaron”, relató Saúl, quien no quiso dar su apellido, en declaraciones a una radio porteña. “Uno de los tipos tenía entre 16 y 17 años y el otro era un poquito más grande. Los dos se les metieron en el auto y pasaron a Marina atrás”, explicó el hombre.

    De acuerdo a Saúl, los asaltantes obligaron a Cristian a conducir hasta su casa, en la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda, y durante el trayecto lo amenazaron de muerte y a su novia le colocaron un arma de fuego en la cabeza. “En ese momento llamó mi hijo y me dijo que estaba secuestrado y que querían plata”, explicó el padre de Cristian. Uno de los delincuentes le sacó el teléfono al joven y le dijo al padre de la víctima: “Si lo querés vivo dame mil pesos. No, mejor dame cinco lucas, porque te lo reviento”.

    Cuando llegaron a la vivienda, ubicada en Lafuente al 1500 de Gerli, Saúl les entregó a los delincuentes “alrededor de 800 pesos”, pero querían más. “Me sacaron el reloj, me apuntaron con el arma y se querían meter en mi casa. ‘Dame un televisor, el DVD o más plata’.Yo volví a entrar y cuando salí les di 400 pesos más. Ahí más o menos se conformaron”, indicó el hombre. De acuerdo al relato de Saúl, cuando los delincuentes obtuvieron el dinero, a Marina “la sacaron del cuello por arriba de la butaca del auto, la agarraron del pelo y la tiraron”.

    “Después se fueron con mi hijo en el auto. Cuando vi que se lo llevaban sentí que se me iba a reventar el pecho y el estómago. No lo puedo describir con palabras, fue para morirse”, agregó. El padre del muchacho llamó inmediatamente al teléfono de emergencias policiales 911 y se dio una alarma. Pero poco después su hijo lo llamó por teléfono y le contó que los delincuentes lo habían liberado en la avenida De Benedetti y el acceso sudeste, en la vecina Dock Sud, y que se habían escapado con su auto.

    “Lo soltaron como a las 23.20. Él golpeó en varias casas, pero nadie lo quiso ayudar.Hasta que un hombre, al que no le golpeó la puerta, salió, lo hizo pasar, lo contuvo un poco, le dio algo de tomar y le prestó el celular para que me llamara. Después fuimos a buscarlo”, contó Saúl. El hombre indicó que la novia de su hijo “terminó con un golpe y un corte en la nuca, detrás de la oreja” y que Cristian “tiene el labio superior golpeado”. “Le dieron un culatazo en el pómulo izquierdo, le quedó el ojo todo negro, le hicieron sacar la remera y le arrancaron con las manos los pelos del pecho para torturarlo”, añadió el progenitor del joven.