Según la Segunda Encuesta de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, la epidemia de sobrepeso y obesidad afecta a más de la mitad delos argentinos mayores de 18 años. Ante esta problemática, surgió la necesidad de consumir edulcorantes no calóricos en orden de llevar adelante una alimentación y vida saludable. 

Si bien hay muchos edulcorantes en el mercado, Stevia es altamente recomendable por tratarse de un extracto vegetal. La estevia es un ingrediente endulzante, natural y sin calorías. Al no pertenecer a ninguno de los modelos de endulzantes actuales,  no es como el azúcar, ya que no tiene calorías, ni es un endulzante artificial. Es una opción para las personas que desean un endulzante sin calorías de una fuente natural. 

“Las personas nacemos con un gusto natural por lo dulce. Tenemos una preferencia innata por alimentos con ese sabor. Por lo que, durante siglos en todo el mundo, las personas buscaron ingredientes en la naturaleza que ayudaran a satisfacer esta preferencia, incluidos alimentos como miel, jarabe de arce, caña de azúcar, remolachas azucareras, fruta y jugos de frutas”, explicó Mauro Fisberg, médico pediatra y especialista en nutrición, y profesor adjunto de Pediatría en la Universidad Federal de San Pablo, Brasil.

Esta planta proviene de la familia de los girasoles y es originaria de América del Sur. Se consumió por primera vez hace 200 años en Paraguay, Uruguay, Argentina y partes de Brasil, adonde las comunidades aborígenes utilizaban sus hojas para endulzar bebidas, o las masticaban por su sabor dulce.

El azúcar es el endulzante más utilizado en todo el mundo. La gente puede disfrutar el sabor dulce y natural del azúcar, pero el exceso -inclusive de nutrientes necesarios- puede ocasionar un desequilibrio en la dieta. Sin embargo, en cantidades desmedidas representa un aporte calórico que puede atentar contra el control de un peso saludable, y contribuir junto con otros factores al desarrollo del sobrepeso, obesidad y las complicaciones que acarrean como enfermedad cardiovascular y diabetes.

“Las personas disfrutan del gusto del azúcar pero muchos comienzan a darse cuenta de que el exceso puede desequilibrar un balance nutricional saludable, entre las calorías consumidas y la cantidad de calorías que gasta el cuerpo. Esta realidad se asocia frecuentemente con el estilo de vida sedentario, factor importante en la epidemia de obesidad a nivel mundial”, sostuvo Fisberg.