Buenos días, a pesar de todo. La tiraron en un basural como a una bolsa de desperdicios. La tiraron porque resolvieron que no servía, antes de darle oportunidad de servir. No sé quién habrá hecho esto. Por las dudas me estés mirando te digo: lo que hiciste fue el más alto crimen que podés cometer. Tal vez fue para sacarte un problema de encima, una vergüenza, pero nos heriste de muerte a todos: a esa niña de horas, a la sociedad que mira con ojos de terror los noticiero; heriste a tu credo, si es que tenés, y le cortaste la carótida a toda la vida, porque, entendelo mujer –no sé si debo llamarte así– la vida es todas las vidas porque con todas ellas se hace la sumatoria de la esperanza.
¿Qué pensaste? ¿Qué seguís pensando? ¿Qué esa vida era tuya y podías hacer con ella lo que quisieras, aun tirarla en un basural? Estás equivocada, asesina de semillas, vos no podés hacer con la vida lo que quieras aunque esa vida haya brotado de tus entrañas. Nació una niña sin madre en un basural, desmadrada de toda ternura; nació una niña de un vientre negro que la escupió como si fuese un vómito; nació una niña al lado de una botella de gaseosa, de una lata de conservas, de un cartón maloliente, de una tapa de inodoro rajada. A la intemperie, sin más abrigos que su piel y la providencia, con el cordón umbilical que buscaba la otra parte, sin encontrarla.
Nació una niña desamorada hasta el espanto. Ahora todos somos madres; aunque seas varón y tengas tus atributos notorios, también sos madre, somos madres por herencia de infamia y desamparo, sos madre, doña de barrio con las arrugas hechas de dolor; sos madre, ama de casa, que andás de la cocina al patio esperando el regreso de los tuyos; sos madre vos, piba, aun virgen, que no te has entregado a los vaivenes de los cuerpos; sos madre vos, señora cheta de cuatro por cuatro para ir al centro a contar las aventuras de tus viajes al Caribe; ahora somos madres todos. Una niña ha nacido en un basural, tal vez sea un desafío para que demostremos que aunque sea el fondo del fondo donde se vio una luz, esa luz puede alumbrar a todo el planeta. Nació una niña en un basural, la esperanza ha tenido la cuna más precaria, que al menos tenga una canción de cuna cantada por todos.
