El actor Chuck Norris abandona su carrera por amor. El protagonista de Walker, Texas Ranger deja de lado sus papeles que tipo duro para dedicarse al cuidado de su mujer. Así lo ha anunciado en la revista estadounidense Good Health, en la que ha explicado que Gena, la madre de sus hijos mellizos de 16 años, sufre una grave enfermedad desde 2013.

Según ha explicado el mismo Chuck , los años del cine han pasado para él. “He abandonado mi carrera cinematográfica para dedicar mi vida entera a mantener viva a Gena, eso es lo más importante, que ella continúe con nosotros y que lo que le ha ocurrido a ella no lo sufra nadie más”.
El matrimonio cree que la enfermedad de ella fue causada por una inyección previa a un escáner para comprobar las características de su artritis.
En la primavera de 2013, a Gena le pusieron tres inyecciones en una semana para facilitar la visibilidad de la resonancia magnética. Las inyecciones, según Norris, llevaban un contenido metálico llamado gadolinium que es tóxico y que dañó el sistema nervioso de Gena y le deterioró los riñones. La contaminación, a tenor del matrimonio, tiene efectos progresivos y Gena ha ido empeorando desde entonces a pesar de mover, médicamente, cielo y tierra para mejorar.
Gena cuenta en la publicación citada que tras la primera inyección sintió como si todo su cuerpo se quemaba y durante unos meses tuvo que guardar cama. Ahora Chuck y Gena Norris se han convertido en los abandaredos de una campaña contra las inyecciones con gadolinium por sus efectos tóxicos.

Hasta el momento, la pareja lleva gastados 1,7 millones de euros con tratamientos médicos para combatir la enfermedad de Gena, quien ha ido perdiendo habilidades en los últimos años a pesar del esfuerzo que han puesto en ellos en plantar cara a la enfermedad.
Aunque Norris se va a volcar en el cuidado de su esposa, el actor también tiene que centrarse en su salud. El pasado mes de julio, sufrió dos infartos en un día.
