La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a nueve años de cárcel para la falsa médica Giselle Rímolo, acusada por los delitos de estafa y ejercicio ilegal de la medicina. De esta forma, Rímolo quedó al borde de volver a prisión luego del que el Alto Tribunal desestimara un último recurso de “queja” presentado por la defensa de Rímolo y dejara firme la sentencia dictada por el Tribunal Oral Criminal 7, y que luego fuera confirmada por la Cámara Federal de Casación Penal.
En las últimas horas, su hermano Fabián, condenado a cuatro años de prisión como parte de la misma causa, ya se entregó a la Justicia y quedó preso. En el juzgado correspondiente, teorizan que ella tomaría la misma decisión.

Si bien sus abogados solicitaron que se le brinde el beneficio de la prisión domiciliaria debido a sus problemas psiquiátricos, les supeditaron la respuesta a la condición de que se ponga a derecho.
Para el fiscal que impulsó la causa, Oscar Ciruzzi, a partir de esta decisión de la Corte “se acabaron los recursos, y la opción es una: cárcel. No hay más recursos“. 

El Tribunal Oral Criminal 7 en agosto de 2012 condenó a Rímolo y absolvió al farmacéutico Ricardo Delgado y las médicas Magdalena Martínez y Susana Seccardini. En tanto, la ex pareja de Rímolo, el conductor televisivo Silvio Soldán, fue sobreseído antes de llegar a juicio y está desvinculado de la investigación de manera definitiva.

Rímolo dirigía una clínica llamada “Cidene” dedicada a tratamientos nutricionales para el descenso de peso. La falsa médica aparecía en programas radiales y televisivos como “doctora Rímolo”, por eso los pacientes creían que era una profesional. Además, en la clínica utilizaba un delantal con un bordado que decía “Dra. Rimolo” y el personal la llamaba de ese modo.
El caso se conoció en 2001, luego de una investigación que se inició tras una cámara oculta que realizó el programa “Telenoche Investiga”, donde Rímolo aparecía recetando medicamentos.