A partir del 10 de diciembre el gobierno tendrá un interbloque de, al menos, 110 legisladores en diputados. Cambiemos seguirá siendo primera minoría pero aumentará en gran escala su representatividad, llegando a los 107 legisladores propios (tenía 86, renovaba 40 y ganó 61) y sumando dos más contando a Martín Lousteau y Carla Carrizo, que entraron por ECO, y anticiparon que, si bien apoyarán al oficialismo, mantendrán su bloque propio. También será una aliada permanente la tucumana Teresita Villavicencio, por lo que serán 110. 

Así, el oficialismo logró retener las 40 bancas que ponían en juego en la cámara baja, ocupadas hoy por legisladores que ingresaron en 2013 desde el PRO, la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y otras fuerzas aliadas, y ganar otros 22 asientos, que hasta diciembre ocuparán legisladores del interbloque UNA, de Sergio Massa, el kirchnerismo y sus aliados del Interior, perjudicadas por la migración del voto al espacio del Gobierno.

De este modo, se confirma como la primera minoría en la cámara baja, con mayor representación, y el segundo bloque de la cámara alta. Con este escenario, Cambiemos tendrá que seguir buscando aliados para construir los consensos necesarios con los que impulsar las reformas que prevé debatir e instrumentar en el próximo año parlamentario.

En el Senado el Gobierno tendrá 24 bancas, un tercio del recinto, convirtiéndose en el segundo bloque, por detrás del PJ, con 26 bancas. 

En la Cámara Alta, Cambiemos se quedó con una docena de bancas, la mitad de las que se ponían en juego. De su cosecha, retuvo tres bancas, y añadió otras nueve sillas: conquistó los dos escaños por la mayoría de las provincias de Buenos Aires, Jujuy, La Rioja y Santa Cruz, y las bancas por la minoría de Formosa, Misiones, San Juan y San Luis. El PJ y el FPV se quedaron con los otros 12 asientos.

Fuente: Infobae-Cronista