Un proyecto presentado en el Senado busca que los prestadores de Internet puedan compartir la infraestructura sobre la que se coloca el tendido de fibra óptica bajo un marco regulatorio, con la idea de mejorar la conectividad en la provincia, especialmente en zonas donde no se ofrece este servicio.
El trazado de fibra óptica se distribuye a través de postes, ductos y demás elementos, denominados infraestructura pasiva, que en otras ciudades se reemplaza distribuyendo la red de manera subterránea, pero la opción es inviable para la provincia por motivos económicos.
La calidad del Internet en Mendoza presenta varios problemas: está 20 puntos por debajo del promedio nacional en acceso a esta conexión, su velocidad es una de las más lentas del país y es una de las provincias donde más se reduce el servicio fijo cada trimestre desde 2018.
La senadora radical Mercedes Rus indicó que en al análisis de los motivos por los que surgen estos inconvenientes se destaca el problema para acceder a los postes sobre los que se despliega la fibra óptica.
“Nos preguntamos qué obstáculos nos diferencian de provincias, incluso colindantes como San Luis o San Juan, en conectividad. Ahí surgió que las pymes de internet en Mendoza no pueden costear el uso de la infraestructura pasiva“, explicó la autora del proyecto.
Este es uno de los motivos por los que la demanda continúa en aumento, especialmente durante la cuarentena, pero la calidad del servicio no mejora: los pequeños emprendimientos no pueden costear la inversión en postes sobre los que tender la fibra óptica y las grandes empresas no consideran rentable desarrollar infraestructura donde no existe suficiente volumen de demanda.
La solución que se utiliza actualmente es aprovechar la infraestructura pasiva que ya existe, sobre todo con la instalación en décadas anteriores de teléfonos fijos, y “alquilar” esos postes a las pymes para que ellos también coloquen su fibra óptica. El mismo intercambio se produce con empresas de electricidad, ya que a nivel técnico pueden contener el servicio eléctrico y el cableado para Internet.
Compartir postes
A pesar de la posibilidad de compartir la infraestructura pasiva, los precios desalientan esta práctica: los nuevos prestadores encuentran costos elevados para el alquiler de los postes, quedando fuera de la posibilidad de competir.
“El monopolio en el uso de postes es una problemática con la que deben lidiar los prestadores entrantes“, se indica en las bases del proyecto. Rus añadió que esta situación termina perjudicando principalmente a quienes no viven en las ciudades porque las grandes empresas no llevan el servicio, pero tampoco pueden hacerlo las pymes.
La iniciativa plantea como solución que el Ministerio de Planificación e Infraestrucura Pública establezca los lineamientos, condiciones y requerimientos técnicos básicos para el uso adecuado de la infraestructura pasiva y demás postes para las conexiones de los prestadores.
El ministerio también deberá fijar un monto máximo de tarifa como contraprestación por el uso de la instalación, la que será determinada en un procedimiento con participación obligada de representantes de proveedores y consumidores y previa audiencia pública.
Mejorar la conexión
Marcelo Moreno, gerente de ITC, remarcó durante la reunión de comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) que la propuesta mejoraría la calidad del servicio en la provincia.
“Vemos con mucha ilusión este proyecto, porque cuando tengamos acceso a la infraestructura pasiva, haremos un despliegue importante y Mendoza podrá desarrollarse en el polo tecnológico. Las empresas que vienen se sorprenden cuando no pueden hacer esto”, resaltó.
El planteo de Moreno hace foco en las leyes de incentivo que lanzó el Gobierno para la Industria del Conocimiento, que depende casi en su totalidad de una buena conexión, lo cual desalienta a distintos inversores a traer sus empresas a la “Sillicon Valley” mendocina.
Rodolfo Bianchi, Vicepresidente de la Cámara Argentina de Pequeños prestadores de Internet (CAPPI), remarcó que “tenemos una baja penetración de internet, con sólo el 33% frente a un 66% que tiene la provincia de Buenos Aires, lo que nos lleva a estar en cuartos desde abajo para arriba, en comparación con el resto del país”.
“El principal problema es el monopolio del uso de la estructura pasiva. Además, cada departamento hace un uso monopólico para brindar postes para internet, eso impide la sana competencia“, reclamó. “Una iniciativa como esta equilibrará las cosas y potenciará para que haya penetración en Internet”.
Enredo de jurisdicciones
El proyecto plantea que se fijen los requerimientos y lugares habilitados para la instalación de nuevos postes en coordinación permanente con la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial y los municipios.
Entre estos últimos Guaymallén ya avanzó con una ordenanza similar en 2017 para la compartición de la infraestructura. El secretario de Obras y Servicios Públicos, Marcos Calvente, explicó que ya se cuenta con un marco legal para utilizar los postes y antenas ya existentes.
“Esto también minimiza el impacto visual, no queremos tener muchos postes frente a las casas”, señaló.
Sin embargo, el principal desafío en este aspecto reside más en un cruce de jurisdicciones que de cables. “Es muy complejo ese tema: algunos postes son municipales, otros de la provincia y otros de privados. Hay que amalgamar todo eso en un marco jurídico y normativo”, observó.
