Los números de la Provincia no son los mejores y el mismo día en que oficialmente se conoció la emisión de letras, la Autoridad Tributaria Mendoza (ATM) presentó el dispositivo de vuelo autónomo, más conocido como drone, con el que pretende “capturar” a las propiedades no declaradas y a los evasores del Impuesto Inmobiliario. En período de prueba, el dispositivo constató que, en un barrio privado de Luján, casi la totalidad de las construcciones que captó no están declaradas, o sea, para la autoridad son clandestinas.

De esta forma, la ATM sigue en la tarea de aumentar la recaudación, especialmente en un período en el que las mismas autoridades dicen que la Provincia está en rojo y es necesario darles aire a las arcas provinciales. Este proceso se lanzó oficialmente una semana después de anunciarse la puesta en marcha de la telemedición de la producción de hidrocarburos, otro aspecto, a través del cual, la administración de Francisco Pérez espera poner en azul las finanzas.

Según informó el director de Catastro de la ATM, Gustavo Cruz, en una experiencia piloto recorrieron un barrio privado de Luján de Cuyo, cubriendo una superficie de 4.970 metros cuadrados, lo que significa que lo que el dispositivo hace en un mes, con inspectores terrestres sólo se podía lograr en un período de cuatro meses. Pero, más allá de esa cifra, lo que llamó poderosamente la atención es que, según las imágenes que se mostraron en la presentación, casi la totalidad de las construcciones están en situación irregular, o sea, son clandestinas. 

De acuerdo con el funcionario, una vez que el drone capta las imágenes, se trabaja en el área de cartografía, donde se superponen con las existentes en los registros de la ATM. Allí se confirma si lo que está realmente en un espacio físico es lo mismo que aparece en los registros. Por eso, una vez que el dispositivo hizo sus primeros vuelos por Luján arrojó resultados inmediatos de construcciones clandestinas en un barrio privado. Por lo tanto, se estima que esta  situación se repite en muchos deestos recintos, donde por el tipo de construcción y las condiciones, corresponden a familias con un poder adquisitivo mayor.

Respecto de la “pérdida” que estaría teniendo la Provincia por este tipo de construcciones irregulares, el titular de la ATM, Claudio Gil, señaló: “Esto es un proceso, es un plan de trabajo que vamos a realizar, recién hemos hecho una prueba piloto con la cual tenemos indicios de que en los barrios privados hay muchos metros cuadrados sin declarar y estamos atacando fundamentalmente a aquellos contribuyentes con mayor capacidad de pago”.

El dispositivo de vuelo costó a la provincia 400 mil pesos, los cuales, según indicó Gil, se van a recuperar a la brevedad, porque en el balance de costo y beneficio, entre los metros cuadrados que puede cubrir el drone y la mayor recaudación que se lograría, habría un saldo positivo para el Estado provincial.

LOS VUELOS SEMANALES. Por ahora, el dispositivo de la ATM realizará tres vuelos semanales, durante los cuales se espera seguir capturando información que se sumará a la que proporcionan otros organismos, como el Instituto Geográfico Nacional y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, que proporcionan imágenes digitales y satelitales de las zonas rurales de la provincia.

De acuerdo con la información entregada por Gustavo Cruz, como el catastro en el Gran Mendoza está más avanzado que en el resto de la región, se avanzará sobre la zona Este y luego el Sur provincial, para llegar a todos los rincones y terminar con la evasión.

Con este anuncio, Gil informó que en el caso de las personas que hicieron mejoras en sus inmuebles y que no están declaradas, pueden hacerlo hasta el 30 de setiembre en el sitio web de la ATM o en las oficinas de la repartición, un plazo que no se prorrogará.

Las multas para aquellas personas que no estén cumpliendo con lo que indica la Ley Impositiva pueden ir desde 900 pesos y hasta 200 porciento del impuesto que se dejó de pagar.

El “aparatito”

-Tiene un autonomía de vuelo de 45 minutos. 

– Alcanza una velocidad de entre 36 y 57km/h y resiste vientos de hasta 45km/h. 

– Es de tergopol de alta resistencia.

– Es capaz de tomar imágenes en 3D.

– En cada vuelo puede cubrir una extensión aproximada de 10km2.

– Tuvo un costo de 400 mil pesos.