El policía José Ontivero (34) esperó este domingo a sus pares sentado en el gabinete del gas de la puerta de su hogar del barrio Hilario Cuadros de Guaymallén, fumando un cigarrillo. A su lado, reposaba su arma reglamentaria calibre 9 milímetros. Minutos antes, a las 16, el efectivo que trabajaba en la Comisaría de Notificaciones Judiciales había accionado su pistola y matado a sangre fría a un sobrino de 8 años y a su ex suegra, de 44, en la puerta de una vivienda del barrio Solares de San Antonio, situado hacia el norte de la bodega Santa Ana.

Ontivero, uniformado con buen concepto en la fuerza, fue detenido por sus colegas y quedó a disposición del fiscal especial Daniel Carniello.

La raíz del conflicto fue el proceso de divorcio que venía manteniendo con su ex pareja, Yamila Monje (26) –también auxiliar policial con funciones en la Comisaría 30ª– y que tuvo su punto de ebullición este domingo en el Hospital Italiano.

El caso generó un fuerte shock vecinal en el complejo habitacional porque recién en octubre cumplirá un año de inaugurado y los vecinos poco se conocen. Las víctimas fueron atacadas en la puerta de una de las viviendas de la manzana H y recibieron cuatro balazos cada una. Toda la cúpula del Ministerio de Seguridad se hizo presente en el teatro del hecho, al igual que el fiscal. En total, se levantaron 9 vainas servidas y se secuestraron tres armas policiales.

La reconstrucción que hicieron los investigadores del caso sostiene que Monje y Ontivero estaban en una etapa de separación y la Justicia de la Familia le había prohibido al hombre acercarse a su ex. La pareja tiene dos hijos pequeños, una nena y un varón, pero en los últimos tiempos estaban tratando de arribar a un acuerdo para que el divorcio no fuera contencioso.

Sin embargo, mantuvieron un fuerte cruce en el Hospital Italiano, adonde Monje había llegado para hacerse atender por un dolor abdominal. La mujer había entablado hacía poco tiempo una nueva relación de pareja con otro policía, y Ontivero no lo aceptaba. La discusión fue subiendo de tono hasta que, según lo que sostuvieron los detectives, amenazó a su ex con terminar con la vida de sus hijos, quienes se encontraban en la casa de sus abuelos paternos –en calle Buenos Vecinos al 2800– cumpliendo el régimen de visitas de fin de semana.

Desesperada, Monje fue hasta la casa de sus ex suegros en un taxi. Pero, llamativamente, Ontivero se dirigió a la casa de la madre de la mujer, en el barrio Solares de San Antonio. Allí se encontraba la familia disfrutando de un asado por el inicio de la primavera. Golpeaba la puerta de ingreso pero no lo atendían.

En ese momento se encontró con el pequeño Benjamín Monje – hijo de María Monje, la hermana de su ex, también policía – que estaba andando en bicicleta por la vereda. Sin piedad, le disparó cuatro veces: el pequeño recibió tres balazos en la zona del tórax y el restante en la mano.

La estampida generó que salieran todos los presentes de la casa 31. La primera fue Gabriela Beatriz Fernández (44), mamá de Yamila. Esta víctima recibió también cuatro tiros en la zona del tórax y quedó tendida sobre la calle, muerta.

Al encontrarse con su hijo y su mamá acribillados, María Monje sacó su arma reglamentaria y comenzó a perseguir al agresor. Lo hizo junto con su novio, José Condorí, también miembro de la fuerza.Dispararon pero no pudieron darle alcance. 

El niño de 8 años fue llevado al Hospital Notti pero llegó sin vida. Su abuela murió en el acto.

La tragedia generó un profundo dolor en los habitantes del barrio. El shock provocó la presencia del ministro Leonardo Comperatore, el jefe de la Policía, Juan Carlos Caleri, y el subsecretario de Seguridad, Antonio Carrizo, y decenas de investigadores.

Desde un principio, los pesquisas hablaron de un problema intrafamiliar que culminó trágicamente. El policía nunca había sido sancionado ni había presentado mala conducta. Es por esto que llamó la atención que fuera a atacar a la gente que se encontraba en la casa de su ex.

Después de ser detenido, fue llevado a la Comisaría Nº9 y luego a Contraventores, donde iba a ser imputado por el doble homicidio.