Finalmente, la fiscal María de las Mercedes Moya imputó por lesiones graves culposas al dueño de los perros que el jueves por la madrugada atacaron a un ciclista mientras circulaba cerca de una fina de Fray Luis Beltrán, en Maipú. Después de la notificación de la magistrada, el propietario de los cinco canes, Juan Cano, de 34 años, no declaró pero continuará en libertad mientras se desarrolla el proceso en su contra.

La calificación legal del hecho fue decidida por la magistrada de Luján–Maipú después de que recibiera los informes médicos sobre las cantidad y la gravedad de las heridas que sufrió la víctima, Víctor Hugo Rojas (47), que motivaron su internación en el Hospital Central de Ciudad.

Más allá de la instrucción judicial, los perros quedaron a disposición de la comuna maipucina para que se realicen los estudios correspondientes para este tipo de caso –para saber si padecen algún tipo de enfermedad que pueda perjudicar a la víctima– y continuaron en su hogar.

Mientras Rojas se recupera de las lesiones, el expediente siguió su curso normal y se sumaron diversas pruebas que comprometieron a Cano, quien explicó tras el hecho que los canes mestizos –cruza con rottweiler –habían escapado por un agujero que había en la tela que los protegía del exterior.

La historia que tuvo como víctima al hombre de 47 años ocurrió media hora después de las 0 del jueves cerca de San Martín y Avellaneda de Fray Luis Beltrán. Por allí circulaba Rojas después de cenar con un primo cuando fue atacado por cinco perros que acaban de salir de la finca Andino Los Álamos.

Las mordeduras le provocaron lesiones en diversas partes del cuerpo, principalmente rostro, brazos y piernas, y le provocaron pérdida de masa muscular.

Rojas declaró que enfrentó a los perros para evitar el ataque, pero lograron vencerlo y lo tiraron del rodado. En el piso, los perros agudizaron el ataque. Socorrido por el primo y también por el propietario de los perros, Rojas salvó su vida. Ya internado en el Central, este trabajador rural recibió la visita de Cano, quien se puso a su disposición.

CALIFICACIÓN. Las lesiones graves producen una debilitación permanente y funcional en la salud de quienes la padecen. El artículo 90 del Código Penal, sostiene: “Se impondrá reclusión o prisión de uno a seis años si la lesión produjere una debilitación permanente de la salud, de un sentido, de un órgano, de un miembro o una dificultad permanente de la palabra o si hubiese puesto en peligro la vida del ofendido, le hubiere inutilizado para el trabajo por más de un mes o le hubiere causado una deformación permanente del rostro”.

Por su parte, el 94, tipifica: “Se impondrá prisión de un mes a tres años o multa de mil a quince mil pesos e inhabilitación especial por uno a cuatro años el que, por imprudencia o negligencia, por impericia en su arte o profesión, o por inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo, causare a otro un daño en el cuerpo o en la salud”.