A principios del 2012, el gobernador Francisco Pérez comunicó con la titular de la DGE, Abrile de Vollmer, la construcción de 18 bibliotecas populares en la provincia: una en cada departamento. El anuncio se realizó desde la Biblioteca Pública General San Martín (BPGSM), que ahora se encuentra a la espera de una licitación para adquirir nuevos libros y materiales.
Durante el 2014, el Gobierno comenzó a construir una biblioteca en El Pozo, Godoy Cruz, y otras obras tendientes a la cicatrización del basural a cielo abierto: una escuela, un playón deportivo, y un salón de usos múltiples. La institución se destaca porque será la más grande de la provincia y, para ello, se han destinado casi 14 millones de pesos.

Mientras tanto, en noviembre de ese mismo año, integrantes de la Asociación Amigos de la Biblioteca General San Martín presentaron un reclamo ante la comisión de Educación de la Cámara de Diputados, solicitando medidas para mejorar las condiciones materiales y físicas del establecimiento. Según informó en ese momento Lucía Bourguet, ex directora de la institución, la imposibilidad de actualizar las obras literarias y científicas hace que se pierdan lectores.
En el reclamo, se dio a conocer a la Honorable Cámara de Diputados que en la “caja chica” se manejan seiscientos pesos, por lo que se consideraba favorable un incremento de ese saldo. El presidente de la comisión, Tadeo García Zalazar, respondió que se intentaría dotar de más recursos a la biblioteca en el presupuesto del 2015.

La situación actual de la BPGSM
El director de la biblioteca más antigua de Mendoza, Carlos Ábrego, informó que la institución se encuentra bien y en condiciones. “Tenemos 25 personas trabajando actualmente en la biblioteca, abrimos en horarios de 8.30 a 19.30, con eso mantenemos las tareas básicas; en ese sentido estamos bien”, declaro.
También recalcó que en el presupuesto se trabaja con los mismos cánones de siempre. “Está corriendo una licitación para la compra de libros y estanterías, estamos trabajando en este asunto desde el año pasado”, confirmó Ábrego.
Según el director de la institución, hace más de 15 años que no se adquieren libros. Además, destacó que lo realmente necesario es actualizar los textos, ya que la gente solicita libros nuevos, pero la biblioteca no los tiene.
En años anteriores, la biblioteca atendía el fin de semana, tal y como informan aún algunos sitios online de la provincia. Según Ábrego, esto se redujo porque el personal es empleado público, que cumple funciones de lunes a viernes.
Por lo tanto, para que funcione el sábado, había que abonar pagar horas extra. “Esta medida existe desde que yo asumí, en mayo de 2014, no es una cuestión actual; no había posibilidad de pagar horas extra, es una cuestión entendible: es la atención más amplia de la administración pública”, aclaró el director, quien también especificó que todas las áreas se encuentran funcionando.
“Hay un mito instalado de que los cuatro grandes sectores -fondo general, infanto-juvenil, autor local y lenguas extranjeras, y la hemeroteca– no funcionan o están cerrados, pero todos están bien”, aseguró el director.
Esperando el presupuesto
Según las estimaciones preliminares, el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso informó en el 2014 que la biblioteca de Godoy Cruz debería estar finalizada a mediados de este año. Aún así, la obra, que cuenta con un presupuesto de $13.857.279 se encuentra completada entre 25 y 30%.
Mientras tanto, desde Prensa de Cultura informaron que la fecha de entrega de los fondos para la biblioteca “dependerá de la aprobación del presupuesto”. De hecho, Ábrego confirmó que la licitación ya está aprobada, por lo que sólo queda aguardar.
“El pedido es para ampliar libros y tener nuevo material en la biblioteca, hicimos un listado con el personal que trabaja acá; se decidió un listado con lo desactualizado: armamos un pedido, lo aprobaron, dijeron que sí, y ahora esperamos los procesos de la licitación propios de la administración pública”, finalizó el director.
