La Fiscalía Especial investiga dos asaltos trágicos perpetrados en febrero y marzo que terminaron con un hombre internado en el Hospital Lagomaggiore y otro muerto en el barrio Tamarindo II, pero encontrar a los responsables se ha transformado en una tarea sigilosa y complicada. Si bien los sucesos de inseguridad más conmocionantes de las últimas semanas no están relacionados, mantienen varios puntos en común: fueron en Las Heras, los malvivientes usaron armas de fuego e iban por las camionetas de alta gama de las víctimas. Además, cada una recibió 4 balazos porque ambas se resistieron a perder sus bienes materiales.

Una de ellas sobrevivió, el empresario Carlos Alejandro Delugan, pero todavía continúa en el nosocomio del oeste capitalino y, de acuerdo con lo que contaron sus allegados, su recuperación demandará varios meses. Despertó de un coma después de dos semanas en terapia intensiva, pero el hombre de 56 años desconoce a su entorno más íntimo y no recuerda lo que le sucedió el viernes 27 por la tarde. La otra, el comerciante y ex miembro de la Fuera Aérea Jorge Daniel Montilla (51), fue acribillada con un arma calibre 25 el martes 10 de este mes por la noche, frente a su esposa, su hija, su prima y sobrinos, y falleció antes de llegar al Hospital Carrillo.

Más cerca

La primera instrucción, que tiene como objetivo hallar a los responsables del ataque a Delugan, está en manos del fiscal especial Santiago Garay. En este hecho actuaron dos malvivientes armados que robaron la camioneta Nissan Frontier roja al empresario dueño de una distribuidora de glucosa de Saavedra 157. La víctima salía del inmueble cuando fue abordada por los sujetos, minutos antes de las 17. Uno de ellos tomó control del volante, y el otro esperó afuera. Delugan los enfrentó y hasta se colgó de una de las ventanillas de la camioneta, pero uno de ellos disparó una pistola calibre 22 y cuatro proyectiles impactaron en su cuerpo. Las vainas quedaron en la escena. Los asaltantes huyeron y el vehículo fue encontrado en perfecto estado al otro día en el barrio Santa Teresita. Mientras, Delugan fue llevado al Lagomaggiore para salvarle la vida.

Pesquisas policiales señalaron con respecto a la investigación que “se han incorporado elementos de importancia en la causa para dar con los agresores en las próximas horas, pero no va a ser fácil atraparlos”. Si bien consideran que están cerca de ellos, necesitan pruebas clave para vincularlos al ataque.

Una es la declaración de la víctima, ya que vio el rostro de los agresores. Pero, por el estado de salud que atraviesa después de salir del coma, parece imposible por estos días. “Está perdido. Se despertó pero no reconoce a las personas que están a su lado. Cree que está su padre vivo y no se acuerda de lo sucedido”, contó a El Sol un investigador.

Sin este testimonio, los pesquisas intentaron apoyarse en otros testigos presenciales, pero le contaron al fiscal que no estaban en condiciones de señalar en rueda de personas –si son detenidos, a los autores del hecho. De la camioneta Nissan, que apareció en  perfectas condiciones al otro día porque el caso había trascendido mediáticamente, tampoco se levantaron rastros dactilares para cotejar: llovió tras el hecho y esto pudo haber eliminado cualquier tipo de huella.

En la mira

En esta misma situación se encuentra el expediente por el crimen del comerciante Montilla en el barrio Tamarindo II el  martes 10 de marzo por la noche. Este sumario está en manos del fiscal especial Daniel Carniello y no tiene detenidos. A las pocas horas del asesinato, El Sol realizó un informe sobre los sujetos que participaron en el mismo y se informó que estaban siendo investigados en una serie de hechos ocurridos en Las Heras y Guaymallén. Las características físicas de los integrantes de la banda que protagonizó el atraco, el vehículo usado para llegar a la escena –un Fiat Siena rojo– y otras pruebas que los detectives judiciales pidieron resguardar para no perjudicar la instrucción, los puso como sospechosos número uno. Pero, encontrarlos se transformó en un dolor de cabeza.

La víctima fatal y su pareja.

De acuerdo con los testigos –Montilla fue ejecutado frente a su mujer, su hija, su prima y dos sobrinitos menores de 10 años–, tres sujetos estaban en un Siena rojo. Uno bajó –un testigo dijo que eran dos– y abordó a Montilla para robarle su camioneta Toyota Hilux. Este ofreció resistencia y un malviviente disparó seis veces con una pistola calibre 24. 

Cuatro plomos terminaron con la vida del comerciante y una pistola calibre 22 se les cayó a los delincuentes. Del análisis que se realizó por el cruzamiento de datos con personal policial de otras jurisdicciones, se determinó que esa banda había participado en dos tiroteos en El Algarrobal –en enero– y en el robo de otra camioneta en Guaymallén a principios de marzo. A pesar de estas pruebas, los malvivientes no han sido encontrados. De todas formas, los pesquisas son optimistas y están esperanzados en tener resultados positivos en los próximos días, sentenciaron.