Con la presencia del gobernador Francisco Pérez y legisladores de la oposición, esta mañana asumió Fernando Simón al frente de la Fiscalía de Estado. El mandatario le tomó juramento al flamante funcionario y confirmó que trasladará las oficinas del organismo de control fuera de la Casa de Gobierno.

“Son 120 personas las que trabajan hacinadas en la Fiscalía de Estado”.

“Son 120 personas las que trabajan hacinadas en la Fiscalía de Estado”, expresó Pérez.

Hace unos días, tras la votación del Senado, Simón declaró que quería ser un fiscal independiente y como primer paso pidió el traslado de la Fiscalía de Estado. El flamante funcionario manifestó que espera poder definir durante este año cuál será el lugar donde se mudarán y aseguró que puede arreglarse con el presupuesto con el que cuenta hoy para alquilar un edificio.

Foto: Walter Caballero

Además, Simón busca la independencia financiera: que la Fiscalía maneje sus propios recursos. “Que sea un organismo que pueda manejar sus recursos en forma autónoma sin depender de los poderes que tiene que controlar”, manifestó.

Una vez más, el ex senador reiteró que no será un fiscal “obstaculizador ni complaciente” y aseguró que va a trabajar para “defender los intereses de los mendocinos”. En este punto, el gobernador lo contradijo y manifestó que la Fiscalía “no es el órgano ni el lugar para defender al pueblo”. Por su parte, Simón aseguró que la Ley de Ambiente le otorga atribuciones para ser defensor del pueblo en algunos temas.

También el flamante fiscal de Estado se comprometió a otorgar mayor agilidad para bajar el nivel de litigiosidad, teniendo en cuenta que actualmente el organismo lleva adelante alrededor de 20 mil juicios.

Como ya había declarado con anterioridad, Simón aseguró que no se ve jubilándose en el cargo, aunque afirmó que la “estabilidad” es importante para el fiscal de Estado. 

Además de los funcionarios de Pérez, presenciaron la asunción los ministros de la Corte Mario Adaro y Jorge Nanclares, el presidente del PD, Richard Battagion, y legisladores del radicalismo.