Los remanentes de la nube de cenizas que cae sobre Neuquén y Río Negro, provocada por la erupción del volcán Calbuco en Chile, podrían llegar al sur de la provincia y quizás un poco más acá. Es por esto que desde Defensa Civil recordaron las medidas que deben adoptarse en caso de que las cenizas alcancen Mendoza.
El director de este organismo en Malargüe, Damián Contreras, explicó que las primeras medidas de autoprotección consisten en protegerse físicamente de las cenizas. “Deben cubrirse la boca con barbijo o pañuelos húmedos para no respirar las partículas, denominada vidrio volcánico o tefra”, informó el especialista, añadiendo que también los ojos deben cuidarse de la exposición con estas emanaciones.
Los barbijos de papel se pueden encontrar desde 4 pesos la unidad, y tienen una vida útil de dos horas, y no son reutilizables. También se pueden comprar los barbijos marca 3M, a razón de 270 pesos las 50 unidades.
Lo segundo a tener en cuenta es no exponerse a las cenizas. De hecho, Contreras indicó que quienes se encuentren dentro de algún vehículo en el momento en que la tefra llegue, deben quedarse dentro y esperar, o conducir con suma precaución.
“El tránsito puede seguir esparciendo las cenizas, que además son resbaladizas y puede provocar accidentes en lugares como las rutas”, advirtió el director. De igual manera hay que revisar los filtros de aire de los vehículos, ya que la tefra puede causar problemas.
Como tercera medida, es necesario cerrar todos los lugares de las casas por donde puede ingresar el aire, como ventanas o chimeneas. “Lo recomendable es esperar las recomendaciones de las autoridades, y aprovisionarse de agua para al menos 72 horas, junto con alimento no perecedero”.
Estos elementos son los que la población mendocina debería tener preparados en caso de sismo. “Tenemos que reflexionar que vivimos en una zona volcánica y sísmica, hay que aprender a convivir con ellas porque llegaron antes que nosotros y no se van a ir”, manifestó Contreras.
Por último, debe tenerse en cuenta que cuando la tefra se moja, se endurece, formando una capa comparable con el cemento. En este caso, cuando ya se puede salir de los hogares, la ceniza debe volver a mojarse para ablandarla, limpiar y recoger en una bolsa para que las autoridades envíe a que las recojan y los recolectores no estén expuestos a la manipulación del material.
Parte por parte
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza, detallaron específicamente las precauciones personales que deben tomarse para proteger distintas zonas del cuerpo. Para los ojos, debe utilizarse lentes con protección lateral, no de sol, siempre que se esté al aire libre.
En caso de sentir algún cuerpo extraño en los ojos, debe lavarse con abundante agua, preferentemente potable y hervida. Si persiste, es necesario atención médica. En caso de usar lentes de contacto, pueden producirse lesiones severas si la ceniza ingresa a los ojos.
Por otra parte, para cuidar la piel y el cuero cabelludo, debe utilizarse sombrero o un pañuelo para evitar el contacto con la tefra. También hay que vestirse cubriendo la mayor extensión del cuerpo posible, y en caso de impregnarse con ceniza, lavarse con abundante agua.
Además de lava y cenizas, los volcanes despiden gases como vapor de agua y dióxido de carbono. El dióxido de azufre puede contaminar el aire a muchos kilómetros del volcán y esto tal vez ocasione problemas respiratorios en personas sanas así como en los que padecen patologías respiratorias.
Finalmente, en viviendas con instalaciones de gas sin tubo expulsor al exterior es necesario tomar precauciones para evitar intoxicaciones por CO2, debido a la combustión del gas domiciliario.
Consecuencias
Entre los problemas que puede ocasionar el remanente, se encuentra sobre todo la irritación de las vías respiratorias, afectando principalmente a quienes sufren de asma, porque sus síntomas se potencian. Lo mismo ocurre con los ojos, por lo que en lugares como Bariloche las personas utilizan antiparras en estos casos.
También interfiere en las comunicaciones y transmisiones satelitales, sumado al cielo oscurecido. Sin embargo, a largo plazo la ceniza puede tener un efecto positivo. “Con el tiempo traen un beneficio, sobre todo al suelo, porque se vuelve más fértil”, informó el director, para quien no es necesario dramatizar la situación.
“La Defensa Civil comienza en casa, la mejor forma de prevenir un accidente es estar preparado”, reflexionó Contreras.
En Chile y en Argentina
Determinar si un volcán está inactivo requiere miles de años desde su última manifestación eruptiva, por lo que los más de 800 volcanes y alrededor de 1.000 conos volcánicos que hay tan sólo en Malargüe deben ser estudiados. Lo mismo sucede en Chile, donde las erupciones se han producido con frecuencia en los últimos meses a lo largo del territorio.
“El monitoreo que se hace es diferente, en Chile es en tiempo real, Argentina no lo tiene, no a ese nivel”, explicó el especialista, detallando que de este lado de la cordillera es recabar datos al menos 2 veces por año.
En el país trasandino, no sólo utilizan cámaras para controlar la actividad, sino también sismógrafos, ya que la actividad volcánica va produciendo “enjambres sísmicos”. Estos movimientos son considerados normales dentro de las proximidades de un volcán, por lo que no se los considera un problema pero deben ser registrados.
