Después de cinco meses tirantes y de relaciones tensas, finalmente este martes el gobernador Francisco Pérez, volverá a la Casa Rosada y se reunirá con la presidenta Cristina Kirchner. El encuentro será por una nueva renegociación de las deudas provinciales con asistencia financiera del Estado nacional. La última vez que Pérez estuvo en la Casa Rosada fue el 30 de enero, durante la firma de una prórroga de la deuda. Se especula con que la presidenta pretende que los mandatarios que adelantaron los comicios, cedan lugares en las listas del oficialismo para el Congreso.

Las relaciones entre Pérez y el Gobierno nacional venían de mal en peor desde enero. Las diferencias comenzaron cuando a principios de año, el mandatario decidió separar las elecciones provinciales de las nacionales, a pesar de que la orden de la Casa Rosada era que eso no sucediera. El gobernador desobedeció y tomó esa decisión con el fin de territorializar la elección, como querían los intendentes, buscando asegurarse un triunfo en las comunas.

Luego, a fines de febrero, las diferencias crecieron y una vez más Pérez se rebeló frente al mandato presidencial. Después de varias horas de negociaciones, se anunciaron las fórmulas que iban a competir en las PASO, siendo Adolfo Bermejo el representante de la lista “oficial”. El enojo del Gobierno nacional se acrecentó porque La Cámpora quedó afuera de esa lista y debió armar otra con Guillermo Carmona como precandidato a gobernador. La negociación de Pérez con el peronismo ortodoxo, incluyó su postulación como primer candidato a diputado nacional, acompañado por el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, para el Senado. 

Este cierre de listas hizo estallar el malestar con la Casa Rosada y desde entonces Pérez viene sufriendo el castigo por la desobediencia. El enojo presidencial fue creciendo; el armado de listas no pasó desapercibido y trajo coletazos. Al Gobierno nacional no le hizo ninguna gracia que La Cámpora haya quedado de lado y que el operador político Juan Carlos Mazzón, no haya logrado intervenir para darles lugar en las listas. Es por eso que días después, Cristina Kirchner echó a Mazzón del cargo de coordinador de Asuntos Políticos de la Presidencia.

El deterioro de la relación provincia-Nación llegó a tal punto que en marzo durante una teleconferencia que realizó la presidenta para inaugurar una fábrica en Lavalle, a Pérez ni siquiera le dirigió la palabra. En ningún momento de la transmisión la jefa de Estado solicitó hablar con el gobernador, lo ignoró y lo colocó en un lugar de “invisibilidad”.

Otra prueba fehaciente de esta ruptura fue cuando a fines de marzo, el Banco Nación le cortó el sobregiro de 600 millones de pesos a la Provincia y Pérez se atrasó en el pago de los sueldos a los estatales. Incluso en un momento desde el Ejecutivo tuvieron que analizar la posibilidad de cambiar de agente financiero.

Hace unos días, la diputada nacional y jefe de La Cámpora en Cuyo, Anabel Fernández Sagasti, reconoció que la decisión de Pérez de candidatearse había sido “anticipada y unilateral”. Lo cierto es que ahora esa candidatura tambalea y todo indica que es poco probable que se confirme ya que el Congreso del PJ designó a un camporista como apoderado, el secretario general de la Presidencia, Eduardo de Pedro. Será quien tendrá un importante peso en las definiciones de los candidatos a cargos nacionales del Frente para la Victoria en todas las provincias.

Ahora, pasada la tormenta y con una derrota a cuestas en las PASO, el gobernador busca recomponer las relaciones y una prueba de ello la dio en su discurso de apertura de sesiones legislativas el 1º de Mayo, donde le dedicó varios elogios a la gestión del Gobierno nacional y a Cristina.

Sin embargo, la semana pasada la presidenta reunió a los gobernadores oficialistas para hablar de estrategias electorales de cara a las PASO nacionales de agosto, pero el gran ausente del encuentro fue el gobernador mendocino. Desde su entorno aseguraron que fue invitado aunque quedaron dudas respecto al faltazo.

Reunión

La jefa de Estado convocó para este martes a 17 gobernadores para dar un respiro financiero a las arcas provinciales. Esta actitud se transforma en un gesto de respaldo previo al cierre de listas de los candidatos nacionales, que será el próximo 20 de junio.

El acuerdo, que se negocia cada tres meses, alcanzará a Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Catamarca, Jujuy, Santa Cruz, Chubut, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Tucumán, Tierra del Fuego, La Rioja, San Juan, Misiones y Salta, las mismas provincias que firmaron la prórroga en enero pasado.

Se espera que haya un acto en la Casa Rosada, donde hablará Cristina y estará, según se han confirmado desde Casa de Gobierno, Francisco Pérez.