Algunos hoteles pueden ser toda una experiencia por la rareza de su ubicación y propuesta.

Jumbo Stay Hostel (Estocolmo, Suecia). ¿Quién dijo que en los aviones se duerme incómodo? Este hostel, de la red Hostelling International, está construido en un Boeing 747-200, un avión de pasajeros de dos pisos. Ubicado en el aeropuerto internacional de Estocolmo, tiene 25 habitaciones (sólo una tiene baño privado), televisión, wifi y aire acondicionado. La vista, como no podía ser de otra manera, es a las pistas del aeropuerto.

 

Palacio de Sal (Uyuni, Bolivia). A orillas del majestuoso Salar de Uyuni, uno de los lugares más bellos de Sudamérica, es el primer hotel del mundo construido íntegramente con sal. Las paredes, las sillas, los techos y las mesas están hechos con cloruro sódico. La idea del creador, Juan Quesada Valda, fue construir un lugar que no rompa con el equilibrio de la naturaleza del mar de sal boliviano. El hotel, de 4.500 metros cuadrados, tiene 30 habitaciones con forma de iglú y todas las comodidades.

 

Dog Bark Park Inn (Idaho, Estados Unidos). El mundo está lleno de amantes de los perros, pero son muy pocos los que pueden alojarse en un hotel con forma de can. Dennis y Frances, un matrimonio de artistas, construyeron el “beagle más grande del mundo” en el pueblo de Cottonwood, en el estado de Idaho. Camas sencillas y cómodas, la atención personalizada de sus dueños y un espacio en la cabeza del perro-hotel caracterizan a este bed & breakfast particular.

 

Capsulevalue Kanda (Tokyo, Japón). Una opción extraña para este rincón del mundo, pero frecuente en algunos países de Oriente. Los hoteles-cápsula son una forma económica de resolver el alojamiento, en un país con grandes problemas de espacio. Los compartimentos -incluyen TV, radio y despertador- están uno al lado del otro, en dos niveles de una zona común. En el caso de este hotel, se permiten sólo hombres. La ubicación es buena, a cinco minutos a pie de la estación JR Akihabara y a 15 del Palacio Imperial. Un detalle clave para evitar las demoras en un país superpoblado.