Lo único efectivo para reducir el abdomen es activar al máximo el metabolismo con ejercicios, y dejar de hacer mal las cosas a nivel nutricional.
Comé bien y a menudo
Empezá el día con un desayuno abundante pero sin grasas saturadas ni fritos. Recurrí a colaciones frecuentes a lo largo del día para mantener tu metabolismo activo. Cuando pasas mucho tiempo sin comer, tu cuerpo se pone en modo ahorro, gasta muy pocas calorías y acumula todo lo que le llega.
Abandoná la velocidad y trotá
Activá tu sistema aeróbico. Cuanto más rápido perdés peso menos probabilidad hay de que mantengas la pérdida. Pasar hambre para acelerar el proceso no es un buen método, estimula a tu cuerpo a conservar su grasa y te hace perder agua necesaria.
Elegí bien tus grasas
Eliminar totalmente la grasa es un error, porque resulta necesaria. Opta por las insaturadas (pescado, aceite de oliva, frutos secos) sobre las saturadas (carnes, leche entera, manteca).
Atención a las calorías escondidas
Algunas personas engordan “comiendo poco”, pero no prestan atención a su lata de gaseosa diaria. Esto aporta muchas calorías, una lata puede contener 150 kcal, elimínalas de tu dieta y sólo con este gesto perderás 5 kg en un año.
Actividad física
El ejercicio periódico es lo más efectivo para perder peso, tanto aeróbico como específico para tonificar tus músculos. Te ayudará a mantenerte en forma y lograr una vida equilibrada.
¿Liposucción?
No pensés que podés comer lo que quieras y luego sacarte la grasa en el quirófano. La liposucción elimina la grasa subcutánea o superficial, no la grasa profunda visceral que es la que realmente supone un riesgo para tu salud. Las células grasas que te quitan se van para siempre, pero nada impide que tu cuerpo fabrique células grasas nuevas.
Dedícate a las matemáticas
Medio kilo de grasa contiene 4.500 kcal o lo que es lo mismo, necesitas todas esas kcal para deshacerte de medio kilo de grasa pura (1 g de grasa = 9 kcal). Con que elimines 600 kcal por día con un poco de ejercicio y cuidando tu alimentación, verás que tu cantidad de grasa disminuye en casi 500 g por semana (600 x 7 días = 4.200 kcal).
