La frecuencia recomendada para beber en la bici es variable. Los dos factores que debemos tener en cuenta a la hora de planificar lo que vamos a beber en una salida son: la temperatura, la humedad del día y la duración de la salida.

Cuanto más calor y humedad haga mayores serán las necesidades de hidratación, ya que el organismo estará perdiendo más agua. La duración de la salida también influye, cuanto más larga sea, más tiempo vamos a tener para deshidratarnos, y por lo tanto, que empiece a disminuir nuestro rendimiento. 

Digamos que, cuanto más tengás que beber, con más frecuencia deberás hacerlo, ya que lo incómodo será beber mucha cantidad de golpe. En situaciones exigentes lo ideal sería beber cada 10-15 minutos, mientras que en situaciones más favorables puede ser suficiente con beber cada 20-30 minutos. Contrariamente a lo que se ha difundido en los últimos años, en donde la recomendación solía ser que se debe beber cada 15-20 minutos aunque no se tenga sed, se ha visto que un exceso de hidratación también puede ser perjudicial.

Entonces la recomendación general es que se beba en función de lo que el organismo demande. Una forma interesante de valorar el grado de deshidratación es pesarse antes y después de los entrenos, ya que los kilos que perdamos serán básicamente agua que hemos perdido. También el color de la orina después del ejercicio nos da una orientación de nuestros niveles de hidratación, siendo más oscura cuanto más deshidratados estemos.