Arabia Saudita bombardeó instalaciones petroleras en Yemen y los rebeldes hutíes amenazaron con atacar objetivos estratégicos en Riad, entre ellos la sede de la petrolera Saudi Aramco y el aeropuerto internacional de la capital saudita. La ofensiva profundizó la escalada militar en Medio Oriente y elevó el temor a nuevas represalias.
Los ataques fueron lanzados por la coalición militar liderada por Arabia Saudita, después de que sus autoridades advirtieran a los civiles que evacuaran las inmediaciones de la Compañía Yemenita de Petróleo y los depósitos de combustible de Al Sabaha, al oeste de Saná, la capital controlada por los hutíes.
Video: Arabia Saudita bombardeó Yemen y los hutíes amenazaron con nuevos ataques
Arabia Saudita bombardeó instalaciones petroleras en Yemen y los rebeldes hutíes amenazaron con atacar objetivos estratégicos en Riad, entre ellos la sede de la petrolera Saudi Aramco y el aeropuerto internacional de la capital saudita. La ofensiva profundizó la escalada militar…
La cadena Al-Masirah, vinculada a los rebeldes, informó sobre los bombardeos y reportó fuertes explosiones en la zona. Por el momento, no se había confirmado qué instalaciones fueron alcanzadas ni si hubo víctimas.
La amenaza de los hutíes
La respuesta de los rebeldes fue inmediata. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, advirtió que cualquier bombardeo saudita contra Saná recibiría una respuesta “firme y dolorosa” en Riad.
Además, los hutíes renovaron sus advertencias sobre la seguridad del espacio aéreo saudita y llamaron a evacuar instalaciones de Saudi Aramco y el aeropuerto internacional de la capital, dos puntos estratégicos para la economía y el transporte del reino.
La tensión también llegó a Dhahran, donde se encuentra la sede de Saudi Aramco. Tras la evacuación de las instalaciones, se reportaron fuertes estruendos y una fuente aseguró que salía humo del edificio. Inicialmente, no se precisaron los daños.
Horas después, la Defensa Civil saudita emitió una alerta por una posible amenaza aérea en Riad, donde también se escuchó una explosión.
La sucesión de ataques y advertencias encendió las alarmas por el riesgo de que la confrontación afecte instalaciones energéticas y rutas clave para el transporte internacional de petróleo.
Trump lanzó una dura advertencia
En medio de la escalada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a los rebeldes yemenitas de reanudar sus ataques con respaldo de Irán y de buscar un aumento de los precios del petróleo antes de las elecciones legislativas de medio término, previstas para el 3 de noviembre.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario cuestionó el accionar del grupo y aseguró que no olvidará los ataques contra Arabia Saudita.
“Los hutíes se están comportando muy mal”, escribió Trump. También sostuvo que creía que los rebeldes habían aprendido la lección tras los bombardeos estadounidenses en Yemen del año anterior.
El presidente advirtió, además, que mantendrá su postura después de las elecciones. Sus declaraciones sumaron presión a una crisis que involucra a Arabia Saudita, los hutíes y Estados Unidos, con Irán señalado por Washington como respaldo del movimiento rebelde.
Los ataques aumentan la preocupación
La nueva ofensiva se produjo después de una serie de ataques hutíes contra objetivos estratégicos de Arabia Saudita, incluido el aeropuerto internacional de Riad.
Según los balances difundidos en la información original, uno de esos episodios dejó al menos 13 muertos y más de 300 heridos. Los ataques también llevaron a las autoridades sauditas a revisar por qué sus defensas aéreas no lograron interceptar todos los misiles y drones lanzados por los rebeldes.
La coalición saudita afirmó que sus fuerzas interceptaron tres drones al norte de Riad, aunque Associated Press indicó que no pudo verificar esa información de manera independiente.
En paralelo, varias aerolíneas suspendieron sus servicios hacia Arabia Saudita por motivos de seguridad.
El conflicto genera preocupación internacional por la importancia de las instalaciones petroleras de la región y las consecuencias que una interrupción prolongada podría tener sobre el suministro energético.
