La motivación es fundamental para realizar ejercicio regularmente y no morir en el intento. Pero, ¿qué sucede cuando se habla de ejercitar los músculos de la zona íntima femenina?

En esta zona, rodeando los genitales, se encuentran los músculos del piso pélvico. Estos músculos tienen como función dar soporte a los órganos que están dentro de la pelvis, (vejiga, útero y recto) y además cumplen con una importante función sexual. ¿Por qué? Porque son estos músculos los que permiten apretar la vagina durante las relaciones sexuales y lograr así mayor roce, produciendo en consecuencia, más placer.

Los músculos del piso pélvico tienen muchas cualidades: son músculos voluntarios y, al igual que los músculos de las piernas o brazos, son entrenables pudiendo mejorar su fuerza y resistencia según se requiera. Además, gracias a ellos se puede mantener la continencia de orina, fecas y gases y lo mejor de todo es que algunos de ellos (bulbocavernoso y bulboespojoso) se insertan muy cerca al clítoris por lo que al contraerlos adecuadamente, ayudan a estimular y mejorar el placer sexual.

La mala noticia es que estos músculos son muy poco conocidos por las personas y por esta razón casi nunca se entrenan y, como pasa con cualquier músculo que no se usa, se empiezan a debilitar, a perder resistencia y por ende, a perder sus maravillosos beneficios.

Fortalecer el músculo del suelo pélvico no solo previene problemas de salud, sino también aumentará tu satisfacción sexual y tu autoestima.

El Fitness íntimo, busca mejorar las cualidades de los músculos del piso pélvico mediante clases semi personalizadas, en las cuales se realizan ejercicios de contracción y relajación de éstos músculos en diferentes posiciones funcionales con distintos grados de dificultad.

Principalmente, este tipo de fitness, trabaja en la toma de conciencia de esta zona muscular para luego, iniciar un entrenamiento apropiado que permita desarrollar las cualidades físicas necesarias para prevenir disfunciones del piso pélvico. Además, mejorar la satisfacción durante las relaciones sexuales tanto en la mujer porque sentirá mayor roce como en el hombre, ya que podrá sentir la vagina más estrecha y apretada.

Una vez que se han mejorado las condiciones de la musculatura de la zona íntima, se pueden usar pesas vaginales para aumentar la dificultad de los ejercicios y tonificar los músculos. Entre las actividades y ejercicios de las clases se encuentran contracciones sostenidas mientras se realizan sentadillas, o mientras se baila.

Digamos adiós a la ignorancia en los temas que tienen que ver con la zona íntima finalmente, demos la bienvenida a ¡un piso pélvico poderoso!