El chofer de colectivo Ariel Alejandro Ramos (49), conocido como Hilacha, quedó tras las rejas al ser detenido y acusado de matar a Facundo Nicolás Martínez (17), la madrugada del sábado 9 en Jesús Nazareno, Guaymallén. El hombre fue sindicado como el autor en solitario del crimen. Sin embargo, por estas horas, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello analiza la posibilidad de imputar como partícipe secundario a un hijo de Ramos, de 26 años, que estuvo relacionado con el hecho, y podría terminar acompañando a su padre en el penal, indicaron fuentes judiciales.

De acuerdo con las primeras declaraciones, la situación que desencadenó el hecho fue protagonizada por el hijo del Hilacha. Esa madrugada había una fiesta en la casa de los Ramos, ubicada en la manzana D del barrio 9 de Julio.

En un momento, Facundo Martínez llegó con un grupo de amigos al lugar, al parecer, para comprarle drogas al hijo de Ramos, sostiene la investigación.

Los jóvenes que acompañaban a la víctima empezaron a regatearle el precio de los estupefacientes y recriminarle que estaban muy caros. Eso provocó una discusión entre ambas partes.

Al mismo tiempo, en la casa estaba Ariel Ramos, descansando porque tenía que realizar un viaje a primera hora, indicaron allegados al caso. Aparentemente, los gritos de la pelea que provenían desde la vereda de su propiedad no lo dejaban descansar, por lo que tomó una planchuela de hierro para amedrentar a los jóvenes.

Al salir se encontró con que los amigos de Martínez habían golpeado a su hijo. En ese momento hubo un intercambio de palabras y la víctima deslizó un comentario que provocó la bronca del Hilacha, que fue a enfrentarlo. El menor corrió y Ramos salió a perseguirlo con su hijo.

Al llegar a la manzana E del barrio Amanecer de Oro, aledaño al 9 de Julio, Ramos logró interceptar a Martínez. El chico quedó tendido en el suelo y el Hilacha terminó por apuñalarlo con la planchuela a la altura del corazón, agrega la reconstrucción que hicieron los sabuesos.

Lo que debe determinar el fiscal Pirrello es si, efectivamente, el joven participó en la corrida contra Martínez. El problema es que algunos testigos ubican al hijo de Ramos en la escena y otros dicen lo contrario.

En caso de que se demuestre que este hijo de Ramos estuvo en el lugar del hecho le correspondería una acusación por participación secundaria en el delito de homicidio simple, que le permitiría seguir en libertad. Sin embargo, el joven cuenta con algunos antecedentes por abuso de armas y robo agravado que podrían depositarlo en la prisión, explicaron las fuentes.

Otro hijo en prisión

Por su parte, otro hijo del Hilacha, Sergio Sebastiano Ramos (22), alias Checho, fue sido detenido en marzo del año pasado por un crimen ocurrido en ese mismo mes del 2015. Lo acusaron de asesinar a su cuñado, Nicolás Alan Nieto (tenía 22 años), conocido como el Marciano, de un balazo en el pecho en el barrio Razquin de Godoy Cruz.

Sergio Ramos se mantuvo en la clandestinidad durante un año hasta que se descubrió que trabajaba como cocinero en Capital Federal. Una comisión de la División Homicidios fue hasta La Ciudad de la Furia y consiguió detenerlo.