Un espíritu inquieto que habita en una persona tranquila y pausada, es sin duda toda una paradoja. Sin embargo, no es algo extraño en Simón Pendola (29), uno de los DJ’s que más trascendencia ha tenido en el último tiempo por estas tierras cuyanas.

Invitado a ser parte de las personalidades entrevistadas para la sección “Sin corbata” del suplemento +Gente del ElSol.com.ar, Simón aceptó a compartir una tarde en dónde no sólo contó sobre su vida y sus proyectos profesionales, sino que además, no dudó en prestarse a un cambio de look y, por supuesto, al clásico Ping Pong “soleado”. Sin más, con ustedes Simón Pendola.

 

Nómade de naturaleza, pero mendocino por adopción

Nacido en la ciudad de Viña del Mar (Chile), Simón Pendola pasó parte de su niñez y adolescencia en el norte del país trasandino, más precisamente en Copiapó, en donde también probó suerte dentro del Seleccionado Regional de Voley. A partir de esos años, y a raíz de tener un padre relacionado con el mundo de la Banca, tanto él como su familia, tuvieron un ritmo para muchos envidiables como fue el vivir en distintas partes del mundo. A su pasaporte se le suman sellos de países como Italia, Francia, Venezuela, Canadá, entre tantos otros.

“Si bien me acostumbré a vivir poco tiempo en cada lugar y fue algo normal para mí, también conllevó a tener pocos recuerdos de las típicas juntadas con amigos y todas las experiencias que uno va transitando en la niñez”, recuerda.

Pero, ¿fue duro para vos esa vida familiar tan nómade?

SP: Creo que no porque tuve mucha suerte. Cada vez que llegábamos a un destino diferente –tanto cuando vivía con mi familia como cuando me fui a vivir solo por el mundo a los 17 años-, siempre fui bienvenido por la gente del lugar e inmediatamente, forjaba lazos con ellos. Muchas veces me parecía extraño que a poco tiempo de conocerme, me dieran las llaves de su casa para que mi sintiera como en la mía.

Y no es de extrañar que lo hicieran. Simón es de esas personas en las que el reconocimiento y la “fama” no lo ha cambiado. Sencillo y ameno, tiene una calidez que invita de inmediato a querer ser su amigo, ¡de por vida!

 

Y la música, ¿también fue algo que viajó con vos en este itinerario que ha sido tu vida?

SP: Siempre supe que quería ser lo que soy y dedicarme a la música. Ya a los 15 años comencé a dar mis primeros pasos indagando sobre lo que era el djing y a los 17 ya estaba poniendo música. De ahí, poco a poco fui convirtiéndome en un autodidacta, aprendiendo lo que es este mundo. Sabía que en Copiapó no me podría desarrollar a pleno por lo que a partir de a una beca de estudios que gané para venir a la Argentina, busqué desarrollarme más profesionalmente. Siempre pensé que uno debe crecer por el propio esfuerzo.

Por “cosas de la vida”, me fui unos años a vivir a París y si bien trabajé de muchas cosas, pude también hacerlo poniendo música en pequeños bares, fiestas y también en la radio latina que había. No eran mega eventos, pero me sirvieron para forjar aún más mi decisión de trabajar en esto.

Luego vino Venezuela “un lugar que me fascinó y hasta pensé en quedarme definitivamente allí, pero decidí no hacerlo ya que no me gustaban muchas cosas del manejo de ese país”, expresa Simón.

 

La huella cosmopolita ha marcado a Simón Pendola, no sólo de forma física, con su particular look muy al estilo de los DJ’s ibicencos, sino en su manera de pensar y sentir. Por lo cual, tal vez resulta difícil pensar que a sus 29 años, haya elegido “reposar” en Mendoza y no seguir su peregrinaje por otros rumbos más alejados.

“¡Mendoza tiene todo! Creo que es una ciudad que está en un término medio, que ha crecido y seguirá haciéndolo cada vez más. Este crecimiento implica que existirán nuevos espacios para ocupar y que se podrán hacer muchas cosas. Tanto mi generación como la que viene, seremos más protagonistas de estos cambios y podremos ir ocupando estos espacios y generar nuevas oportunidades. Por supuesto, que será algo que dependerá de cada uno, de las ganas que uno tenga. Si bien es una frase hecha pero creo que el límite es uno mismo”, expresa Simón.

 

Aunque te cueste admitirlo, hoy sos uno de los DJ’s más convocados en Mendoza ¿Cómo ves el mercado mendocino del djing?, ¿te llevás bien con la competencia?

SP: ¡En Mendoza existe un grupo que abarca más de 800 DJ’s aunque no se crea! Lo que sucede es que son muy pocos los que logran dar ese gran salto y diferenciarse del resto.

¿Y cuál es tu diferencial?

SP: Espero creer que es el producto que ofrezco; creo que uno puede apostar por realizar diferentes cosas pero a la larga es el público el único que te elige y te posiciona o no. Todo va a pasar por si lográs una conexión con él. Por eso yo no hablo de competencia. Si me dieran a elegir quisiera que en Mendoza hubiesen miles de chicos con ganas de ser DJ y que el mercado no se restringiera a unos pocos nombres. Porque mientas más personas haya en este rubro, mayor será la exigencia de mejorar, de perfeccionar y de innovar en este ambiente.

¿Cómo ves Mendoza en materia de música?

S.P: Mendoza está muy estandarizado en materia de música, casi todos los espacios manejan las mismas opciones. No te vas a encontrar con una gran diferencia en selección musical que se maneje en la pista; no se maneja mucho la vanguardia en materia musical.

 

¿Cómo te ves en diez años?

SP: Soy de proyectarme bastante. Sé que el laburo de DJ tiene su caducidad, pero creo que aún me quedan unos cuantos años más (risas). Me encantaría llegar a mis 50 años “pinchando” y armando sets para que el público disfrute. Pero entre más tiempo vaya pasando, estoy seguro que también pondré mucha fuerza en otras cosas como es mi productora y en sociedades que tengo pero con rubros diferentes a la música.

Ping Pong “Soleado”: SIMÓN x SIMÓN

 

Tu cable a tierra: mi familia

Un miedo: las alturas y el no trascender, es decir, el pasar por el mundo sin dejar nada de legado.

Un sueño: llegar a viejo y saber que pude disfrutar de la vida tal como me la propuse.

Una mujer: mi sobrina.

Un hombre: mi papá y mi hermano.

¿Disco o vinilo? Vinilo 100%

Una película: Te la debo, ¡porque no me acuerdo el nombre! (risas)

Una comida: asado.

Una deuda pendiente: seguir viajando.

Tu lugar en el mundo: donde estoy.

Tres cosas que te pongan de mal humor: la intolerancia, la soberbia y el abuso.

¿Si tuvieras un súper poder cuál sería? Volar, aunque le tenga miedo.

¿Con quién tocarías un set? Admiro a muchos pero un set ideal sería pinchar con DJ’s amigos.

¿Macho argentino o metro sexual? Me parece que voy más por macho argentino.

Tu lado femenino se ve en: ¿el pelo largo tal vez? (risas)

¿Meticuloso y cuidadoso o que salga como salga? Meticuloso, ¡no dejo nada al azar!

¿Cómo te definís? Soy un tipo sencillo para ver la vida pero no por eso despreocupado. Profesional y meticuloso en lo que hago aunque tengo la contra cara que vivo en un desorden propio, amo viajar y soy muy familiero. Fui tan frío cuando era chico con mi familia, que ahora de grande y después de vivir lejos y solo, me di cuenta de lo importante de tenerlos cerca y decirles te quiero. El factor humano y los vínculos son fundamentales en mi vida.

Agradecimientos:
Simón Pendola
Nicolás Moyano, Gerente de MKT de La Barraca Mall.
Facundo Arrieta para la marca “Agustino” (La Barraca Mall)
Fotos: Adriana Lui.