El periodista deportivo es un espécimen particular dentro de la redacción, es un profesional movilizado por una fuerza superior al deseo de comunicar. Es una apasionado insaciable de los deportes.
Por lo general, es un tipo que en sus noches sueña con ser Messi y que knockea la almohada con un gancho de izquierda a lo “Maravilla” Martinez. Es un cronista en cuyos relatos nunca falta la cuota vibrante de emoción “en el último suspiro”; aunque su trabajo no sea “apto para cardíacos” a diario sigue su “olfato de gol”, a pesar de “la racha de malos resultados”.
Decía un tal Red Smith que el periodismo deportivo es fácil “solo tienes que abrirte las venas y dejar que la sangre caiga gota a gota sobre tu cuaderno“.
Ellos tuvieron su noche, en la que festejaron y premiaron su labor. Periodistas Unidos bajo la iniciativa de Darío Perez, periodista deportivo del diario El Sol, realizaron la Primera Edición de los Premios Aconcagua. La idea surgió con el motivo de satisfacer una necesidad y gratificar a los reporteros por su gran trabajo, esfuerzo, sacrificio y profesionalismo. Y además, establecer una reunión anual para todos los colegas.
Estos fueron los ganadores de la noche, en las diferentes categorías.
