Actuaron dos parejas a cara descubierta. Mujeres y varones. Minutos antes del mediodía de este miércoles, sorprendieron a un hombre de 76 años, a una chica de 22 años y a la empleada doméstica de 51 en una coqueta casa de la Sexta Sección de Ciudad y les robaron casi un millón de pesos en efectivo.

Los autores del hecho actuaron con violencia. Portaban armas blancas e ingresaron por el portón. Y para los detectives que iniciaron los trabajos investigativos, contaban con la información de que allí guardaban el dinero.

Hubo un dato que llamó su atención: un día antes del violento asalto domiciliario, las cámaras de seguridad fueron desactivadas intencionalmente.

La historia del asalto tiene su origen a las 11.35, cuando los cuatro malvivientes se presentaron en la vivienda –habría actuado un quinto– que previamente tenían marcada, sobre calle Vucetich, ubicada hacia el oeste de la Avenida Perú.

Fuentes policiales contaron que engañaron a la empleada mientras regaba las plantas y le apoyaron una punta en la espalda. 

Por su parte, las mujeres que integraban la banda encerraron a la trabajadora y a la otra joven que se hallaba en el lugar en el baño de la planta baja. El hombre sufrió el mismo accionar pero en el sanitario de la planta superior.

Con el control de la escena, fueron por el importante botín.

El hombre había cobrado un dinero de una indemnización hacía pocos días y los malvivientes tenían el dato.

Hallaron los billetes –950 mil pesos– después de amenazar a las víctimas y se dieron a la fuga.

Las fuentes agregaron que “el robo fue violento” y que los presentes sufrieron amenazas con arma blanca.

Con la plata en su poder, los asaltantes se dieron a la fuga. Se cree que llegaron en un vehículo que estacionaron no muy lejos de la morada.

Después de un llamado al 911, personal policial llegó hasta la escena. Luego trabajó la Unidad Investigativa de Capital y personal de Fiscalía de Robos y Hurtos. Secuestraron una remera con rastros de sangre. 

Confirmaron que las cámaras de seguridad no funcionaban, pero advirtieron que otro aparato ubicado en las inmediaciones filmó la llegada de, por lo menos, uno de los autores del atraco.

Con esa prueba, la instrucción tomó otro rumbo y los sabuesos de Investigaciones profundizaron la búsqueda de datos para intentar encontrar a los ladrones.