Así quedó el malviviente.

“¿De dónde sos? ¿Con quién andabas?”, le preguntan un grupo de vecinos del barrio Unión y Fuerza de Carrodilla, Luján de Cuyo, a un malviviente que atraparon in fraganti hace algunos días robando medidores de agua.

El sujeto fue salvajemente golpeado y filmado por los lugareños que lograron reducirlo en plena madrugada en esa zona conocida como la triple frontera, en la que limitan los departamentos de Luján, Maipú y Godoy Cruz.

Las imágenes se viralizaron rápidamente a través de los celulares de los habitantes de ese sector del Gran Mendoza, que al igual que en el resto de la provincia, se ha visto afectado por la problemática del robo de medidores de agua.

“A una banda de gente le han hecho daño ustedes. Acá toda la gente labura y ustedes vienen y le lauchean”, le recrimina uno de los jóvenes que atrapó al maleante, mientras le propina golpes de puño en el rostro.

Mediante la paliza, los vecinos intentaron que el sospechoso delatara a sus cómplices y a sus compradores, es decir, que les indicara el lugar en el cual vende el cobre extraído de los aparatos que miden el consumo de agua potable en las viviendas.

Básicamente, los autores de ese tipo de hechos buscan extraer el metal de los caudalímetros de Aguas Mendocinas, para luego vender ese metal en alguna chacarita que opera en el mercado negro.

Lo cierto es que la sustracción de esos instrumentos de medición provocan importantes pérdidas de agua y gastos y contratiempos a los propietarios o residentes de las viviendas que son blanco de los malvivientes.

Recientemente, el último domingo, un hombre fue detenido por el robo de medidores de agua en la Cuarta Sección de Ciudad. Preventores lo persiguieron y pudieron atraparlo, hallándole un caudalímetro sustraído entre sus pertenencias.