Las imágenes de las cámaras de seguridad complicaron a Riveros. (Se pixela el rostro porque puede pasar a rueda de personas).

Los detectives policiales y judiciales que investigan el millonario robo que revolucionó el jueves al microcentro mendocino, identificaron en tiempo récord al ladrón que logró escapar con el cuantioso botín mientras su presunto cómplice era brutalmente golpeado por transeúntes.

Se trata de Daniel Jesús Riveros, de 33 años, quien quedó complicado por las imágenes que captó una cámara de seguridad de la tienda de electrónica en la que se perpetró el golpe delictivo. Una prenda de vestir fue la clave para marcarlo como uno de los asaltantes.

Por su parte, Juan Antonio Figueroa (31), el sospechoso que casi terminó linchado luego de sufrir un accidente a bordo de la moto en la que escapaba junto a su compañero, permanecía internado en el Pabellón Judicial del Hospital Central.

Este sábado el fiscal de Robos y Hurtos Oscar Malla lo imputó por robo agravado por el uso de arma de fuego no habida, en concurso ideal con robo agravado por el uso de arma impropia, en concurso real con encubrimiento.

Justamente, fue un minucioso análisis del perfil de Facebook de Figueroa lo que les permitió a los pesquisas llegar a Riveros, a quien tenía entre sus amigos de esa red social.

Las características físicas de Riveros coincidían con las del malviviente que llevaba puesto un casco blanco en los registros fílmicos del atraco. Pero fue la remera con formas de color violeta y morado que vestía la que terminó sindicándolo como el cómplice de Figueroa: en una de las fotos de Facebook, el ahora prófugo de la Justicia tenía esa misma prenda puesta.

Así las cosas, el fiscal Malla solicitó de manera inmediata la captura de Riveros, quien es oriundo del distrito de Los Corralitos, Guaymallén, al igual que su supuesto secuaz delictivo.

Golpe millonario

Faltaban algunos minutos para las 15 cuando dos malvivientes con cascos de moto irrumpieron en el local Tech Center, ubicado en calle 9 de Julio 1.213 de Ciudad.

Uno de los delincuentes le apuntó con un arma de fuego a los empleados y los llevó por la fuerza hacia la parte trasera del comercio. Allí, sustrajeron 20.000.000 de pesos en diferentes divisas (serían pesos argentinos y chilenos), los cuales guardaron en una mochila.

Seguidamente, salieron corriendo hacia las cercanías, donde habían estacionado una moto Corven 250cc naranja y negra, con la que huyeron a toda velocidad en dirección al sur, por 9 de Julio.

Al llegar a la intersección con Gutiérrez, doblaron al este y sufrieron un accidente. Los dos malvivientes cayeron al asfalto junto al rodado, pero se levantaron rápidamente para continuar la huida a pie.

Fue allí cuando un hombre que tomaba una cerveza en un maxiquiosco de ese sector les arrojó un envase de vidrio y golpeó en la cabeza a Figueroa. El sospechoso cayó al piso y comenzó a ser atacado por transeúntes, hasta la llegada de policías.

Figueroa resultó con politraumatismos y neumotórax, por lo que fue trasladado al nosocomio de calle Alem. Mientras que su cómplice logró escapar con el botín.

La hipótesis de los investigadores es que los autores contaban con el dato sobre una transacción de cambio de divisas que se hizo momentos antes en ese negocio, el cual también funcionaría como “cueva financiera”, aseguraron fuentes allegadas al expediente.