Un preso murió electrocutado el viernes al intentar realizar una conexión clandestina en su celda del Centro de Alojamiento Permanente Almafuerte II, en Chacheuta, Luján de Cuyo. El convicto, identificado como Martín Alejandro Quesada Carmona, tenía 36 años y estaba purgando una condena por homicidio.
Fuentes penitenciarias revelaron que el accidente fatal se registró cerca de las 19.20 del citado día cuando guardiacárceles fueron alertados acerca de un interno que recibió una fuerte descarga eléctrica en la Unidad Nº 11.
Cuando se dirigieron hasta la celda, encontraron a Quesada con débiles signos vitales y lo trasladaron rápidamente hasta el sector de Sanidad. Posteriormente, una ambulancia lo trasladó hasta el Hospital Central, pero nada pudieron hacer los médicos para salvarle la vida y constataron el fallecimiento.
El reo era oriundo de San Rafael y quedó alojado años atrás en la cárcel lujanina luego de ser recapturado en abril de 2018. Casi un año antes, el 2 de julio de 2017, se fugó de la Unidad Nº 5 Colonia y Granja Penal Sixto Segura, ubicada en calle Luis Tirasso del departamento sureño.
Quesada se mantuvo casi un año en la clandestinidad, pero volvió a caer en las garras policiales cuando lo encontraron en una vivienda de la zona de la Isla del Río Diamante, en el marco de un importante operativo.
Así, pese a que antes había accedido a un beneficio para salir de la cárcel de San Rafael y se acercaba a la libertad, su situación se agravó y lo terminaron enviando al penal de Cacheuta.
Ahora, a poco menos de un año y medio de cumplir con la condena que le impuso la Justicia -debía salir en mayo de 2025-, perdió la vida mientras realizaba una instalación eléctrica no permitida en su celda.
